La sobreprotección no deja crecer ni desarrollar el potencial de los niños y jóvenes

Nuestros hijos necesitan un líder. Cuando no hay un líder, y nadie pone límites de forma coherente y sin negatividad, se pueden convertir en pequeños tiranos, que si no se hace lo que quieren, montan un numerito o nos niegan el trato o el cariño.

Cuando esto ocurre, la falta de esfuerzo y el no asumir responsabilidades hace que no consigan lo que quieren.

Esto les lleva a una gran frustración que suelen volcar sobre sus padres. Provocando mucho sufrimiento y conflictos.

No dejes de poner límites coherentes por miedo a que vuestro hijo se enfade. Te lo agradecerá.

Los necesita para sentirse seguro y para crecer.