Academia online Padres 1er pilar

 Primer pilar: Que tu hij@ sienta que confías en él/ella

La academia para padres de hij@s de adolescentes es un espacio on line para dar soporte y herramientas a los padres para educar a sus hij@s adolescentes. El material de la academia está basado en habilidades de liderazgo, en herramientas de coaching y en la experiencia como coach especializada en familias y adolescentes. Y por supuesto en mi experiencia como madre de dos hij@s. Los cuatro pilares sobre los que construir las relaciones para que tu hijo adolescente sea feliz y cumpla con las responsabilidades de su edad.

La confianza es la base de cualquier relación. En una relación de pareja damos por supuesto que tiene que haber confianza para que la relación prospere. Algunos padres, sin embargo, tienen la creencia limitante que con los hijos quizás no sea tan necesario, ya que estos tienen que obedecer porque son sus hijos. O que el adolescente debe confiar en los padres pero que los padres no tienen porque confiar en ellos.

Los tiempos han cambiado, la forma de educar “a la antigua”,el haz esto porque yo lo digo que soy tu padre/madre”, deja paso a otra forma de autoridad construida a través de una buena comunicación. Y el valor más importante para que fluya la comunicación es la confianza mutua. El padre líder no impone, sino que motiva a través de una comunicación rica en matices. Es más importante liderar a nuestros hijos inspirándoles y motivándoles con una buena comunicación que corrigiendo, castigando o imponiendo.

La definición de la palabra confianza es: esperanza firme que se tiene de alguien o algo. A eso me refiero. Si creemos en nuestros hijos y confiamos en ellos, tanto en lo que nos cuentan como en que son creativos, inteligentes y llenos de recursos, ellos tendrán confianza en ellos mismos, en sus padres y en la vida. Hemos de mirar el Ser interior e invocar la grandeza, la belleza, lo que pueden llegar a ser. Somos su espejo. Los adolescentes están abriéndose a la vida, creándose como individuos y cuentan con un montón de recursos. Pero también están llenos de inseguridades propias de su edad. Se ven en nosotros. En las sesiones de coaching con adolescentes, una parte muy importante de mi trabajo es ver el interior del adolescente, ver sus fortalezas, su talento, su belleza y mostrársela. Mira así eres, lo puedo ver, lo puedo sentir, empieza a mostrarte para que te vean como eres en realidad.

Confiar y creer en nuestros hijos cuando son adolescentes puede dar vértigo. Hay que hacer un ejercicio de fe. A mi me gusta hacer una comparación con una escena de la película “Indiana Jones en busca del Santo Grial”, donde el protagonista tiene que dar un salto abismal para pasar al otro lado donde se encuentra el grial, y sólo el que tiene fe puede pasar al otro lado.

Con nuestros hijos adolescentes, al confiar en ellos, podemos sentir esa sensación de miedo, de falta de control, de vértigo. Pero merece la pena tener fe, confiar en ellos y dar el salto. Ya que al otro lado encontraremos una relación de confianza, respeto, intimidad y diversión. Alguien tiene que empezar a confiar, y por supuesto somos los padres, ya que somos referentes para ellos. Si tenemos fe y confianza en ellos, se sentirán felices. Un adolescente que sienta que sus padres confían en él, tanto a nivel de capacidades como a nivel sinceridad, no dudará en aceptar las responsabilidades propias de su edad ya que sentirá que es por su bien.

Práctica 1

Siéntate a hablar con tu  hijo en un lugar tranquilo y pregúntale:

¿Qué necesitas de mi como padre/madre para que confiemos más en uno con el otro? 

Ahora invita a que tu hijo te pregunte:

¿Qué necesitas de mi como hijo para confiar más en mi?

Mientras mantengáis esta conversación de más o menos 15´, mírale a su interior e intenta sentir su potencial. 

Siete pautas para educar al adolescente

La adolescencia es una etapa de esplendor y de descubrimiento con importantes cambios físicos y psíquicos. Y es una creencia limitante pensar que la adolescencia es una época problemática. Por el contrario, el poder vivir de cerca los procesos de cambio de nuestros hijos es apasionante.

El sólo hecho de tener esta creencia ya nos limita a la hora de educar a nuestros hijos. En este artículo ofrezco siete pautas para comunicarse con el adolescente y conseguir una relación sólida de confianza. De la calidad de esta comunicación dependerá la confianza,  el respeto y la autonomía del adolescente. Read more

Rendimiento en los estudios

¿Cómo conseguir que nuestros hijos tenga buen rendimiento en sus estudios?

Los adolescentes/jóvenes estudian cuando se sienten motivados. Para que se sientan motivados tienen que saber cuáles son los objetivos para este curso escolar o universitario recién empezado. ¿Qué tipo de resultados buscan? ¿Aprobar o sobresalir? ¿Que les aportará el sacar ese resultado que buscan? ¿Que valor honran si lo consiguen? y ¿Cómo se sentirán si lo consiguen? Es importante hablarlo y que ellos decidan que quieren hacer. Se trata de hacerles partícipes y de que no estudien porque si, sino porque ellos lo han elegido. Es una decisión para tomar una determinada dirección y conseguir, quienes quieren ser. Cuando saben lo que quieren suelen ir a por ello  y estudian.

Cuando saben para que van a estudiar hay que preguntarles ¿Cuanto y cómo se van a comprometer para obtener el resultado deseado? Si quieren tener un resultado por ejemplo de notable, cuantas horas necesitará estudiar al día para sacar ese resultado y si lo va a hacer. Sobre todo que sepan que es su responsabilidad y que es su vida que dependerá de sus decisiones y actos.

Cuando les veamos estudiar hay que animarles, reconocerles las horas, la concentración, las notas, lo organizados que son…cualquier cosa que hagan bien, hay que celebrarlo, es la forma de que ellos sepan por donde tienen que ir y de apoyarlos. En segundo de bachillerato mi hijo estudiaba mucho, a veces lo veía exhausto ya que tenía un examen tras otro junto con el trabajos de investigación, pruebas de acceso a la universidad… Cuando me lo encontraba por el pasillo le abrazaba, le animaba y le reconocía su esfuerzo, todo ello fomentaba su autoestima.

La disciplina y la organización son dos pilares para poder conseguir objetivos y luchar contra las adversidades que puedan surgir en la vida y llevar una vida plena conforme a nuestro valores. Estar sentado en el sofá comiendo chocolate o con cualquier otra actividad pasiva, no es buena, a nuestra alma no le gusta eso, nuestra alma necesita crecer y evolucionar para sentirse plena y feliz, con lo cuál hay que saber postergar el placer y perseverar  para conseguir metas más ambiciosas.

 

Cuidado con etiquetar a las personas

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A veces los seres humanos nos dejamos llevar por nuestras emociones y juzgamos y etiquetamos sin reflexionar. Muchas veces, no somos conscientes del alcance del daño que podemos hacer.  Para más inri los juicios y las etiquetas se suelen poner en la infancia que es cuando el ser humano es más influenciable por el tipo de ondas electromagnéticas cerebrales que predominan en esa etapa en el cerebro. Dada estas circunstancias los mensajes que recibimos de nuestros padres se graban en el subconsciente con letras mayúsculas, y pueden permanecer ahí mucho tiempo, incluso para toda la vida, depende del crecimiento personal de la persona.

Aunque es más eficaz y gratificante educar focalizándose en lo positivo que en lo negativo, muchas veces hemos de poner límites y la forma de hacerlo  es sin emitir juicios,  sin etiquetar. Lo importante es describir la conducta lo más objetivamente que se pueda, reflejar el comportamiento y sobre todo no utilizar el verbo “ser”, ya que este lleva implícito algo que está innato en la persona.

Los padres que digan a su progenitor “no haces nada bien”, están cometiendo un error. Esta frase puede grabarse y almacenarse en el subconsciente del niño como una inamovible.

Es muy común etiquetar a los hijos. Uno es el guapo, el otro el inteligente, el otro el rebelde. O en el peor de los casos uno tiene todas las virtudes mientras que el otro todos los defectos. Todo esto hace que se instale un sentimiento negativo en las personas. Es difícil librarse de un juicio de este tipo aunque sea subjetivo. Una persona puede llevar una vida plena y tener una gran formación, pero puede seguirse sintiendo “la tonta “ en relación a su hermana “la inteligente”. Los padres debemos ser conscientes de que cada hijo es diferente al otro. De que hay muchos tipos  de inteligencia, no sólo la cognitiva.

No tiene ningún sentido etiquetar, se ha comprobado que el cerebro es neuroplástico. Los circuitos neuronales cambian y se crean nuevos continuamente según nuestros pensamientos y actos.  Podemos ser lo que lo que queramos ser. Al igual que entrenamos para aprender a tocar un instrumento musical o para ejercer un deporte podemos entrenar nuestra mente. Primero elegir bien nuestros pensamientos,  luego practicar hasta que se hagan un hábito, cuando se hacen hábito empiezan a formar parte de nuestro ser. Pensar, hacer  y ser son las acciones que nos pueden llevar a la plenitud. A ser quien lo que queremos ser.

 

Además de causar baja autoestima, las etiquetas provocan que las personas sean fáciles de manipular ya que para que se las acepte pueden estar dispuestas a aguantar circunstancias que vayan contra de su identidad y aumentar y reforzar más aún ese papel de culpabilidad.

Cuantas personas que no se han sentido acepadas por su familia, han hecho cualquier cosas para pertenecer al clan,  lo han dado todo y por no conseguir esa aceptación aún se sienten culpables. Las etiquetas que nos han adjudicado de niños nos impiden aceptarnos y nos bajan la autoestima.

 

Cuando un cliente entra en mi consulta para empezar a hacer un proceso de coaching lo primero que les digo es que se dejen todas las etiquetas y roles fuera de mi despacho. Y aunque siempre escucho lo que les han diagnosticado anteriormente, lo ignoro a la hora de trabajar. Como dice uno de los principios del Co-Active Coaching  y yo he tenido la suerte de comprobado por mi misma, “todas las personas son completas  creativas y llenas de recursos”. Empiezo a crear valor desde el primer momento y a confiar en ellos.  Me recreo en las fortalezas y en las virtudes y sobre todo llego al alma de las personas que es sabia, inteligente y creativa. Como he dicho anteriormente Cada nuevo pensamiento crea nuevas interconexiones nerviosas. Es posible cambiar y la realidad la creamos día a día con nuestros pensamientos y acciones. La capacidad del ser humano de resiliencia es inmensurable y el poder mental que tenemos todavía está por demostrar entonces para que etiquetar.

 

Seamos pues muy cuidadosos a la hora de juzgar ya que lo que nos molesta en los demás es muchas veces lo que de nosotros hay en ellos. Además cuando dejamos de juzgar, criticar y culpabilizar, nos sentimos libres, ligeros y preparados para recrearnos en los sentimientos positivos como la generosidad, el amor, la pasión, la creatividad… Hemos de animar a los niños a que sean ellos mismos y ser conscientes de que cada uno tiene sus virtudes y su forma de ser.  Hay que respetar la esencia, educarles en las emociones positivas y en la disciplina, fuerza de voluntad y creatividad,  para que el día del mañana sean responsables, se sientan libre y creen su vida según sus fortalezas y valores.

Educar para ser feliz

Internet, las redes sociales y Steve Jobs con sus elegantes aparatos, han revolucionado el mundo de la comunicación.

Vivimos en una época de gran desarrollo tecnológico. A través de la red podemos estar conectados casi al momento con casi todas las partes de la tierra. Esto está produciendo inevitablemente cambios en la cultura, en la economía y debería producirlos en el sistema educativo.

Con este continuo bombardeo de información, los niños ya desde muy pequeños están sobre-estimulados. Aunque tienen  más posibilidades de elección, tienen mucha más presión. Les exigimos mucho y en todos los ámbitos de sus vidas y desde muy pequeños. A algunos  niños y adolescentes, si no dan la talla en este nivel de exigencia, les puede provocar una actitud negativa, rebelde y de baja autoestima y con ello la pérdida de motivación, y caer en un estado de apatía o tristeza.

Todo este gran desarrollo tecnológico, contrasta con el sistema educativo actual que se formó en el siglo XIX en la Revolución Industrial y que está totalmente obsoleto. Ya que está basado en la época de la industrialización y se centra principalmente en el conocimiento cognitivo  y en la memoria.

Hoy en día se sabe que hay diferentes tipos de inteligencia. Según Howard Gardner, psicólogo norteamericano, además de la inteligencia cognitiva que envolvería la lógica matemática y la lingüística, tenemos la Inteligencia espacialmusicalintrapersonalcorporal cinestésica,  naturalistaabstracta y la Inteligencia prácticaDaniel Goleman nos enseñó que la  capacidad humana de sentir, entender y saber gestionar  las emociones en uno mismo se llama inteligencia emocional. Y que la capacidad humana de interaccionar con los demás es la inteligencia social. Según Goleman somos seres que estamos programados para conectar entre nosotros.

 José Antonio Marina añade un tipo de inteligencia más, la inteligencia ejecutiva. El cerebro funciona como una gran computadora generando ideas, ocurrencias, sentimientos, deseos… algunos de ellos se hacen conscientes y otros no. La inteligencia ejecutiva es la que nos hace tomar decisiones conscientes y requiereun aprendizajeya que el niño nace con un cerebro impulsivo.

El aprendizaje de las funciones ejecutivas se produce a muy temprana edad. Lo más importante de todo es, por supuesto, el amor ya que los lazos afectivos que se crean en esa etapa de la vida van a influir directamente en el desarrollo cerebral del niño. Para el aprendizaje de las funciones ejecutivas es muy importante la disciplina o el entrenamiento. Con la disciplina el niño aprende a decidir y a elegir su comportamientoa postergar un impulso para conseguir un objetivo más importante. Por ejemplo, hacer régimen para adelgazar requiere control, se ha postergar el placer de comer para conseguir el objetivo de estar más delgado, o tener mejor salud. Cuando falla el impulso del autocontrol, puede dar muchos problemas de conductas. Muchos criminales y delincuentes lo son por falta de autocontrol.

Así pues para educar a un niño para que sea feliz y para tener un buen desarrollo se necesitan tres cosas:ternura, disciplina y comunicación. Están equivocados los padres que no exigen nada a los niños, ya que si no le ponen límites es como si nadie los cuidara. Según la pedagoga Selma Fraiberg “El niño a quien no se le ponen límites llega a la conclusión de que sus padres no le quieren”.

Como decía anteriormente el sistema educativo creado en el siglo XIX para “producir” no es ahora válido, vivimos en una etapa de un gran avance tecnológico y ahora se sabe que hay muchos tipos de inteligencia y no sólo la cognitiva. Parece no tener mucho sentido el clasificar a los alumnos en las aulas sólo por edades. Además podrían aprender todo lo que necesitan para desenvolverse en la vida, y de una manera creativa. Por ejemplo conocimientos básicos de economía,  medicina,  leyes, cocina…

También habría que buscar un equilibrio entre el maestro y el alumno, acabar con la relación vertical de que uno manda y el otro escucha casi siempre pasivamente. El maestro puede liderar una clase comunicándose con sus alumno de una manera más equilibrada, reconociendo las diferentes habilidades de sus alumnos y centrándose en lo positivo y siempre inspirando crecimiento.

Todo esto junto con el poco tiempo que suelen tener muchas familias por no poder conciliar el trabajo con  la vida familiar hace que nos tengamos que replantear muchas cosas.

El sistema educativo tiene que modernizarse  y no  permanecer desconectado de la realidad que lo envuelve. No puede estar desvinculado de los cambios tecnológicos. Ni tampoco puede continuar enseñando lo de siempre y de la misma manera. Los políticos deberían reformar el sistema educativo en este nuevo contexto sociocultural y económico, y  los colegios deberían  de salir de su rol tradicional  y replantear  nuevas formas de aprendizaje.

¿Cómo subir la autoestima?

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Para subir la autoestima es necesario pasar un proceso educativo de conocerse y aceptarse uno mismo, experimentando el cambio desde el corazón a la autenticidad. Para ello es muy importante conocer cuales son nuestras fortalezas y habilidades  y potenciarlas al máximo.

Para conocernos mejor hemos de explorar cuales son nuestros valores principales y eso nos dará mucha seguridad a la hora de tomar decisiones. Por ejemplo. Si uno de nuestros valores principales es la seguridad preferiremos tener un trabajo de funcionario que ser free-lance y al revés. Y esa seguridad hará que nuestra autoestima se fortalezca. También es fundamental saber cual es nuestro propósito o misión en la vida. Esto hará que nuestra vida tenga un sentido más concreto, que sepamos hacia donde vamos.

Es muy importante deshacerse de creencias limitantes que son viejos paradigmas que nos limitan nuestras capacidades. Algunas personas, no valoran virtudes propias tan importantes como la espontaneidad, la generosidad o la demostración de afecto u otras. Y les parecen más bien debilidades. En las sesiones de Coaching, cuando les miro a los ojos y les reconozco esas virtudes, empiezan a entender que tienen una parte magnífica en su interior,  y que su esencia es muy rica, y empiezan a valorarse, a aceptarse más y a quererse.

Todos estamos necesitados de amor, pero ¿qué es más importante el amor a uno mismo o el amor a los demás?Para amarse uno mismo hemos de amar a la persona humana. Y a más ames a los demás, más te amarás a ti mismo y al revés. Si aprecias a las personas, si intentas ver las virtudes e intentas no juzgar, este amor te lo devolverá la vida y estarás más feliz, y tu autoestima subirá. Es como una espiral de amor que se retroalimenta.

La meditación en cualquiera de sus formas, es una técnica excelente para relajar la mente y permitir que nuestra propia sabiduría salga a la superficie y frene las energías negativas y sus consecuencias. Se frena el ego que son esas voces interiores que nos parlotean continuamente en nuestra cabeza. Muchos de nosotros identificamos esas voces de nuestra mente, con nuestro ser, y el ser humano es mucho más que eso. Somos espíritu, emociones, alma, cuerpo…La meditación consigue que ese parloteo, que ese ruido mental se relaje y que salga nuestra sabiduría de nuestro ser esencial y que seamos conscientes del momento, que nos sintamos más felices, más plenos y que nos queramos tan sólo por el hecho de estar vivos, de pertenecer al universo y de ser parte de un todo y nuestra autoestima sube.

Es curioso que en estos momentos que vivimos que cada vez somos más materialistas, y en el que incluso muchas personas se someten a intervenviones quirúrgicas para estar más jóvenes y bellas, muchas personas, no aprecien su cuerpo y no le dediquen cuidados como relajarlo, sentirlo, hacer ejercicio o llevar una dieta sana.  Nuestro alma, nuestra conciencia habita en nuestro cuerpo. Y por ello  debemos cuidarlo, relajarlo, sentirlo. Nuestro cuerpo es un obra de ingeniería, una obra de arte y merece que lo cuidemos. El hecho de estar cuidándonos es el mejor regalo que podemos hacernos a nosotros mismos ya que elevará nuestra autoestima y nos hará sentirnos más felices y seguros.

 

¿Eres la oveja negra de tu familia?

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¿Te aceptas a ti mismo? ¡Enhorabuena, estás fuera de tu zona de confort! Sientes que no encajas con tu familia biológica, que eres la oveja negra de tu familia. La familia es una identidad, es un ser vivo y tiene  un complejo engranaje donde se cuecen las emociones de los miembros de la familia actuales y de generaciones anteriores. Hay una tendencia a repetir patrones de conductas que se traspasan de padres a hijos y  que todos los miembros deben ser parecidos. Si eres diferente de los de tu clan, te doy la enhorabuena. Estás totalmente fuera de tu zona de confort y aunque de ese modo las oportunidades se multiplican, corres el riesgo de ser rechazado por el clan. En realidad se está creando un nuevo destino. Hay que ser muy valiente para hacerlo, para romper con las presiones, fobias, prejuicios y demás del clan propio. Para poder ser independiente del clan y liberarnos de los posibles juicios en contra nosotros es fundamental que nos aceptemos a nosotros mismos. Cuando me acepto a mi mismo, dejo de sentir la necesidad de que los demás me acepten. Seguir buscando la aceptación en los demás es luchar contra una corriente  que nunca podremos dominar. Es buscar afuera algo que no tenemos en nuestro interior. Olvídate si los demás te quieren o no, si se enfadan contigo o si están contentos. Rechaza cualquier tipo de chantaje emocional y de culpa. Cuando me acepto a mi mismo se dejo de sentir la necesidad de que los demás me acepten. La aceptación de uno mismo también pasa por aceptar a los demás ya que son seres humanos como nosotros. Ser positivos y ver a las personas sin juzgar y entendiendo que todos estamos en un proceso de aprendizaje nos lleva a sentir amor, y este amor irradia de dentro a fuera y retorna aún con más energía. En las sesiones de Coaching frecuentemente me encuentro con personas creativas y llenas de recursos que culpan a su madre o a su padre de sus desgracias. Yo les pregunto ¿Quieres hacer Coaching o ser una víctima? Sea lo que fuere que pasara, es el momento de tomar las riendas de tu vida y diseñarla. Tu eres el protagonista y puedes decidir columpiarte en el victimismo o rehacerte y vivir la vida que quieres. Sólo tenemos una vida y hemos de ser valientes y vivirla en consonancia con nuestros valores y no con los de la familia que pueden no tener nada que ver con los nuestros. Ciertas personas sacrifican la energía permaneciendo al servicio de una familia que no le dan nada. Siguen dándolo todo sin entender porque no son aceptados. El problema como he dicho antes es la aceptación de uno mismo. Ámate, quiérete, mímate y cuando estés lleno de amor, automáticamente darás amor. A más te quieras más te querrán y a más te quieran más te querrás. Es un círculo mágico de amor y de plenitud. Cuando logres quererte a ti mismo, cuando logres aceptarte tal como eres, ese día, ya no buscarás el reconocimiento y la aceptación fuera de ti, porque ya lo tendrás dentro y dejaras de sentirte rechazado, y desde ese momento comenzarás a ser libre.

Controla lo que comes

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¿CÓMO CONTROLA LAS GANAS DE COMER CUNADO ESTAMOS TRISTES, NERVIOSOS O ABURRIDOS

Estoy triste, ayer fue el cumpleaños de mi madre y nos dolió mucho no compartirlo con mi padre que falleció en Enero.Voy al supermercado y al acabar de llenar el carro de la compra me dirijo a la panadería y hecho un vistazo al surtido de panes. Mi mirada se queda hipnotizada por un tierno y apetitoso bizcocho. Doy un suspiro y pienso, me lo comería entero, a grandes bocados, incluso atragantándome. Imagino como sería tenerlo en la boca, empiezo a salivar, parece tan tierno que seguro que se deshace en la boca. Es que me metería dentro del bizcocho y desaparecería por unas horas masticando y engullendo sin parar. Siento un gran impulso de comprarlo y comerlo. Me digo a mi misma, no Lourdes, no alimenta y engorda. Ya sé, se lo llevo a los niños y yo lo pruebo, y me digo a mi misma, a los niños tan poco les alimenta y debe de llevar mucha azúcar que no es sana para la salud. Al final después de un rato debatiéndome entre el si y el no, consigo controlarme y no lo compro. Lo que yo iba a hacer era comer sin hambre, consolarme comiendo. Soy consciente de que quería tapar mi pena con el bizcocho,  quería secarme las lágrimas en él.

Somos muchos los que a veces nos refugiamos en la comida cuando estamos estresados, tristes, ansiosos o aburridos. Canalizamos estas heridas emocionales comiendo. Es fácil y agradable, y por un rato nos puede ayudar a desviar la atención de lo que nos preocupa. Pero sólo por un rato, claro, y además no podemos estar comiendo sin control,  tendría consecuencias nefastas para la salud

Entender qué desencadena la conducta de comer emocionalmente puede ayudar a seguir los pasos necesarios para dejar de hacerlo. ¿Qué se esconde detrás de un atracón de comida, de no poder parar de comer? Puede ser la necesidad de afecto, de ser comprendido, reconocido, querido, valorado…Nuestro cuerpo y nuestros cerebro se pasa el tiempo haciendo reajustes,. Comemos cuando tenemos hambre y cuando recibimos el mensje de que estamos llenos, paramos de comer. Si comemos por razones diferentes a la de que nuestro cuerpo produzca un mensaje de hambriento, podríamos acabar comiendo de form compulsiva. muy importante ser consciente de lo que nos provoca esas ansias de comer. Una vez que hayamos reconocido la emoción debemos  dejarla sentir, permanecer ahí respirando, siendo consciente del momento.

Es muy interesante también que cuando comamos lo hagamos lentamente y recreándonos en los sabores, olores y texturas, incluso a cámara lenta para disfrutar más de la comida y ser realmente consciente de la cantidad que comemos.

Lo más importante es escuchar a nuestro cuerpo, y conectarlo con nuestra mente. Cuidarlo y ser conscientes de las cosas maravillosas que podemos hacer con él, como comer cuando tenemos hambre, caminar, hablar, correr, coger cosas, reconocer objetos. No valoramos lo que nuestros cuerpos pueden hacer hasta que nos lesionamos o caemos enfermos.

A veces hago esta pregunta a mis clientes en las sesiones de Coaching y más concretamente a las personas que quieren conseguir un peso saludable o dejar de fumar.¿De qué tienes hambre? ¿Realmente tienes sólo hambre de comida?

Al final conseguí no comprar ese bizcocho y por la tarde, me fui al gimnasio. Prefiero sudar las emociones que comérmelas y así lo hice.

Preparándome para echar a volar

 

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Desde muy pequeña me fascinaba aporrear las cacerolas que encontraba en la cocina de mi casa y desde entonces, la música siempre me ha acompañado, y ha sido y es una forma de sentir la vida y sobre todo de conectar conmigo misma y con lo demás. He pasado muchas horas con mi piano, estudiando, componiendo, ensayando…y cada nota, cada melodía, cada palabra,  me hacía ir más allá de mi misma. Necesitaba estar muy presente con todos mis sentidos y dejarme llevar por la imaginación y por los sentimientos. Me sentía muy privilegiada y feliz, y  la vida tenía sentido para mí. Las sensaciones eran tan fuertes y tan placenteras, que muchas veces prefería la sonrisa radiante y auténtica de mi piano a las de los amigos. Todo era mágico y me pasaba muchas horas  lejos de los demás, en mi mundo mágico.  Y ese mundo mágico lo podía compartir, con mis canciones abría  canales de comunicación directos al  corazón de las personas, y además, las que escuchaban un disco mío, aún sin conocerme, ya me conocían el disco Amar la vida aprendí a amar la vida, a no desperdiciar ni un segundo y a hacer realidad mi sueño de  ser cantautora. Para ello tuve que ir en contra de todo y de todo, reinventarme y en mis canciones se incluían letras como “Rómpete en pedazos vuélvete a crear sé la persona que tu quieres ser

Con el segundo disco Sacúdete el alma aprendí a ser más auténtica. Podía sentir como me estaba transformando. Me sentía como una crisálida;  “Saldrás de una crisálida echarás a volar tus ojos brillarán con luz muy especial aprenderás a amar respetando a los demás”.

La música ha sido y es  un camino para la realización y el crecimiento personal y no es la única vía,  en Augere con el Coaching Co-Activo,  he descubierto un nuevo mundo muy fértil, fresco, verde, lleno de posibilidades. Un mundo también mágico donde todo es posible y donde las personas esconden hermosos tesoros a los que yo puedo acceder y ayudar a sacar a la luz. Donde estoy en absoluta intimidad con seres humanos y no hay espacio para falsedades ni artificios. Donde puedo bañarme en los ojos de otra persona y sentir su paz, su amor, su bondad. Donde puedo conectarme en silencio con  el ser más auténtico de las personas…

Desde que soy Coach mi vida tiene aún mucho más sentido. Yo estoy aquí para crear un mundo mejor a través de la ternura y el amor. Y eso lo puedo hacer  a través de la música, o como ya he dicho antes buscando tesoros escondidos dentro de las personas, sacarlos al descubierto y que brillen en toda plenitud para que iluminen el mundo con su luz. Una de las cosas que me gustan del Coaching Co-Activo es el compromiso que adquirimos con el mundo, estamos aquí para servir a los demás y entre todos concienciarnos de que para conseguir que nuestro mundo sea un lugar mejor para vivir tiene que haber un cambio de los valores de la sociedad y de las empresas. Hacer que una gran ola de positivismo se expanda por todo el planeta. Todo esto hace que ser Coach sea apasionante. Con la música y con el Coaching me siento viva y con alas. De momento las muevo y limpio el aire, pero algún día espero echarme a volar. 

 

¿Quien nos lidera el corazón o la cabeza?

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¿A QUIÉN DEBEMOS HACER CASO AL CORAZÓN O A LA CABEZA?

El ser humano tiene un cerebro límbico o sistema de supervivencia muy primitivo creado en los tiempos de las cavernas. Es muy rápido e instintivo y hace que reaccionemos sin pensar ante cualquier peligro. A lo largo de miles de años hemos desarrollado otra parte del cerebro llamada córtex donde se desarrolla la inteligencia mental. Su función es analizar lo que ocurre para controlar y adaptar las reacciones primarias.

El problema es que aunque nuestra mente haya evolucionado mucho seguimos teniendo el sistema de defensa primario, y ahora corremos muchos menos peligros. Una animal huye de su depredador y si se salva, luego ya no se acuerda de nada. En cambio el  cerebro nuevo o córtex de los seres humanos interactúa con el límbico y memoriza todo lo malo y lo archiva en el subconsciente. Así pues tenemos una memoria emocional y vemos la realidad desde nuestro filtro emocional y cualquier cosa nos puede provocar sufrimiento y no saber exactamente de donde viene y  resurgir con fuerza en el momento que uno menos se lo espera.

Muchas veces tomamos decisiones importantes sin que provengan de la voluntad de nuestros ser interior, sino de este archivo emocional o filtro formado por los mecanismos automáticos de respuesta del cerebro primitivo y archivados en el  córtex. Ahí es donde vive el ego que se encarga de gestionar la información que nos define. Es en el ego donde viven nuestros saboteadores, que son los culpables de nuestros miedos. Son esas  voces que continuamente nos hablan, juzgan y que falsamente identificamos con nuestro ser. Somos mucho más que eso. Somos mente (ahí es donde habitar los saboteadores), espíritu, cuerpo físico y emociones. Un ego sano se incorporará a nuestro ser auténtico. Un ego insano tratará de separarnos de nuestro verdadero ser y ponernos contra el mundo. Por eso es tan importante en las sesiones de Coaching que las personas se conecten con su ser interior que es sabio y poderoso y ampliar el espectro de la realidad para tomar las decisiones desde ahí.

Para escuchar a nuestro ser auténtico hemos de serenar el ruido mental o el parloteo mental continuo del ego. En las procesos de Coaching a los saboteadores les dedicamos una sesión y lo tenemos en cuenta cada vez que aparecen ya que como alguien dijo una vez son como las cucarachas, cuando ven la luz desaparecen. Algunos de los nombres de los saboteadores de  mis clientes son muy curiosos como: don seguro, la princesita, el no pasa nada, el Sr. Cascarrabias, el Sr. Norma, la Sra Descartes… Estos personajillos nos hacen sufrir por todo: por sentir miedo, porque creemos que hemos fracasado, por no conseguir lo que nos habíamos propuesto, por perder unas llaves, por las colas, por sentirnos juzgados…

Ha llegado la hora de ser consciente de esto y utilizar el ego, en lugar de que sea él el que nos utilice a nosotros.

Como he dicho antes tenemos que serenar el ego para escuchar  a nuestro maestro interior.  Es ese ser magnánimo de donde nacen las emociones superiores del ser humano, como  la serenidad, el amor incondicional, la compasión, la generosidad, la fraternidad, la creatividad, la intuición y por él  interactuamos no sólo con las personas, sino con todo el Universo. ¿De dónde salen esas emociones positivas? Si no se producen ni en el córtex ni en el sistema límbico de supervivencia, entonces ¿en que parte del cuerpo se encuentran? Cuantas veces hemos oído que no hay que hacer caso al corazón sino a la cabeza.  Las  investigaciones científicas de Annie Marquier en su libro dicen lo contrario. Según ella “Lo que somos de verdad no se encuentra en la cabeza sino en el pecho”, El corazón tiene cerebro es inteligente y puede mandar en la cabeza

 Los investigadores del Instituto Hearth Math,  han estudiado que el corazón contiene un sistema nervioso independiente, específico y bien desarrollado. El corazón tiene cerebro, es un órgano sensorial que recibe y procesa información. Diferentes  estudios han  demostrado que un sentimiento de amor incondicional o actos de generosidad dan lugar a cambios en la electrofisiología cardiaca que tiene un efecto armonizador sobre todos los ritmos corporales hasta el punto que para los investigadores del corazón puede ser considerado como un oscilador eléctrico maestro.

El corazón late y oscila, según un principio de la física lo que oscila con mayor intensidad arrastra  a los osciladores de menor potencia. El campo electromagnético del corazón es 5.000 veces más intenso que el cerebro e influye en un  alcance de 2 a 4 metros y cambia en función del estado emocional. El corazón puede imponer su ritmo a todos los demás sistemas del cuerpo a nivel emocional, mental y físico. Cuando es así, todos los demás sistemas se armonizan y las emociones son estables y nos sentimos llenos de energía, de creatividad, felices.  Robert K. Cooper va más allá y no explica en su libro “El otro 90%”que para desarrollar nuestro máximo potencial debemos escuchar y utilizar las reacciones del corazón, el cerebro y los intestinos.

En el corazón se encuentra esa parte no racional y sin embargo inteligente, libre, compasiva y sabia, a la vez muy rápida, ya que es intuitiva y no necesita pasar por los mecanismos de razonamiento del cerebro. Podemos calmar la mente para abrir la puerta a otro circuito de la conciencia mucho más interesante donde se encuentra nuestra esencia o ser superior. Cuando nos conectamos con nuestra esencia, sentimos que la vida en si misma es un regalo, que no estamos solos ni somos insignificantes sino que pertenecemos a un Todo. En ese estado ideal del ser humano físico y psíquico todo fluye y atraemos lo bueno. Es fascinante la felicidad y la paz que se pueden sentir y todo eso nace del corazón, donde habita ese nivel de conciencia superior que nos puede llevar al éxtasis a disfrutar con todo y de todo, y amar la vida.