¿Son problemáticos los adolescentes?

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La edad de la adolescencia no tiene por qué ser problemática forzosamente como muchas personas creen. Esto es lo que llamamos en coaching una creencia limitante.

Para que la adolescencia sea una época feliz, de descubrimiento de uno mismo, de libertad, de emociones, y poderla vivir en plenitud y con curiosidad, a pesar de los cambios físicos y hormonales, lo que deberíamos es ayudar a que las cosas vayan bien y no vivir esperando a ver si las cosas se tuercen para luego corregir lo que está mal.

 

Para empezar  es fundamental que el niño tenga una relación de ternura y amor, por lo menos,  con uno de sus padres o con su educador. Los niños pequeños necesitan pasar tiempo con su cuidador, es ahí donde se crea el vínculo. Cuando les hablamos, sonreímos, acariciamos, jugamos con ellos, cantamos, contamos cuentos… el niño coge confianza, y más tarde en la adolescencia confiará en la persona que les dio amor.

Ese apego hará que de mayor sienta que él merece la pena y que pueda confiar en la vida. Un niño que no se ha sentido querido, que no haya conseguido  crear complicidad con su educador de pequeño puede ser un adolescente problemático ya que se sentirá solo, perdido y frustrado. Si desde pequeños los niños se sienten queridos y respetados, confiarán en su cuidador y éste podrá mantener la autoridad en la adolescencia. Autoridad adquirida desde el respeto, el amor y desde el no juzgar. Sin ésta autoridad basada en la complicidad y el respeto, el cuidador y el niño se pueden sentir perdidos. El cuidador porque se puede encontrar en situaciones difíciles y el adolescente porque se sentirá solo,  como si no  tuviera padres.  Incluso puede llegar a mandar sobre ellos, cosa que empeoraría las cosas ya que toda la responsabilidad de su vida recaería sobre él y es demasiado pequeño para ello. Sería como estar huérfano. Por eso es tan importante la autoridad desde el respeto y el cariño. La mayoría de las veces que los niños se portan mal es para llamar la atención. Si no lo consiguen por las buenas lo consiguen por las malas pero necesitan sentirse integrados, tenidos en cuenta.

 

Otra cosa muy importante que deberíamos hacer es dejar de definir a los niños según sus notas o  sus logros extra-escolares y aceptarlos como son y decirles: te quiero porque eres tu, te acepto como eres.

 

El niño es creativo por naturaleza y a medida que se va haciendo mayor va pasando cursos en los que se le transmite mucha información que sólo le sirve para pasar exámenes. El sistema educativo actual está totalmente obsoleto ya que se creó en el siglo de las luces y da mucha importancia a la inteligencia cognitiva y a la memoria y muy poca a la creatividad y a los otros tipos de inteligencia. Dedican mucho tiempo a aprobar exámenes en lugar de aprender desde dentro interiorizando y madurando. Si no los aprueba, el niño entiende que ha fracasado, por lo que a medida que va creciendo se arriesga menos, y se va mermando su creatividad. El sistema educativo actual tampoco contempla la educación emocional. Un educación sana pasa por un buena educación emocional. Los niños deberían aprender a reconocer sus emociones y a ser empático.

 

También deberíamos respetar la esencia de los niños y no adelantar etapas. No van a ser más listos por ello. El verdadero aprendizaje se hace desde dentro.

Vivimos una época en que los niños, desde muy pequeños, están sobre-estimulados con todo tipo de cultura audiovisual sin respetar los ritmos de las edades. Los experimentos indican que por estimular más a un niño no es más inteligente ni más creativo ni más feliz. El niño tiene que crecer según su esencia, según sus talentos naturales y su creatividad. Es como una planta, hay que ponerle un buen jardín con tierra muy fértil, regarla, abonarla y dejar que crezca según su naturaleza y no decirle como tiene que crecer. Educar no es hacer a los niños en serie, es dejar que se desarrollen según su esencia. Hay que poner más atención en el interior. Observar que necesitan, y no hacerlos prisioneros de nuestros egos de padres.

 

La adolescencia es una época muy importante en la cuál están reafirmándose como individuos.  Pueden sentir miedo, inseguridad o sentir que la vida es maravillosa o todo a la vez. Están abriéndose a la vida y cuentan con un montón de recursos y posibilidades y de su elección dependerá su futuro.

El auto-conocimiento es la clave para la educación en la excelencia. Saber quienes son, cuáles son sus valores, sus fortalezas, sus habilidades, saber lo que les bloquea, cuál es su misión en la vida Un coach puede ser muy importante en esta etapa de despertar a la vida para conocerse bien y saber lo que quieren, y cuando saben lo que quieren suelen ir a por ello.

 

 

Lo mejor que les podemos transmitir a nuestros hijos es que sientan la alegría de la vida. La alegría del ser. Para sentir emociones positivas también hemos de ser empáticos y tener compasión por las personas, ser más auténticos y expresar nuestras necesidades en lugar de juzgar. Los científicos como Bruce Lipton nos dicen que la química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Estar más pendientes de los demás y sobre todo mirar al corazón de las personas. Los niños tienen derecho a ser felices. Enseñémosles a vivir una vida plena. A que expresen cual es la emoción que están sintiendo. A no dirigirles, ni inducirles sino acompañarles o facilitarles el aprendizaje. Enseñemos a los niños desde pequeños a sentir emociones positivas y reconocer la belleza.

 

¿Cómo subir la autoestima?

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Para subir la autoestima es necesario pasar un proceso educativo de conocerse y aceptarse uno mismo, experimentando el cambio desde el corazón a la autenticidad. Para ello es muy importante conocer cuales son nuestras fortalezas y habilidades  y potenciarlas al máximo.

Para conocernos mejor hemos de explorar cuales son nuestros valores principales y eso nos dará mucha seguridad a la hora de tomar decisiones. Por ejemplo. Si uno de nuestros valores principales es la seguridad preferiremos tener un trabajo de funcionario que ser free-lance y al revés. Y esa seguridad hará que nuestra autoestima se fortalezca. También es fundamental saber cual es nuestro propósito o misión en la vida. Esto hará que nuestra vida tenga un sentido más concreto, que sepamos hacia donde vamos.

Es muy importante deshacerse de creencias limitantes que son viejos paradigmas que nos limitan nuestras capacidades. Algunas personas, no valoran virtudes propias tan importantes como la espontaneidad, la generosidad o la demostración de afecto u otras. Y les parecen más bien debilidades. En las sesiones de Coaching, cuando les miro a los ojos y les reconozco esas virtudes, empiezan a entender que tienen una parte magnífica en su interior,  y que su esencia es muy rica, y empiezan a valorarse, a aceptarse más y a quererse.

Todos estamos necesitados de amor, pero ¿qué es más importante el amor a uno mismo o el amor a los demás?Para amarse uno mismo hemos de amar a la persona humana. Y a más ames a los demás, más te amarás a ti mismo y al revés. Si aprecias a las personas, si intentas ver las virtudes e intentas no juzgar, este amor te lo devolverá la vida y estarás más feliz, y tu autoestima subirá. Es como una espiral de amor que se retroalimenta.

La meditación en cualquiera de sus formas, es una técnica excelente para relajar la mente y permitir que nuestra propia sabiduría salga a la superficie y frene las energías negativas y sus consecuencias. Se frena el ego que son esas voces interiores que nos parlotean continuamente en nuestra cabeza. Muchos de nosotros identificamos esas voces de nuestra mente, con nuestro ser, y el ser humano es mucho más que eso. Somos espíritu, emociones, alma, cuerpo…La meditación consigue que ese parloteo, que ese ruido mental se relaje y que salga nuestra sabiduría de nuestro ser esencial y que seamos conscientes del momento, que nos sintamos más felices, más plenos y que nos queramos tan sólo por el hecho de estar vivos, de pertenecer al universo y de ser parte de un todo y nuestra autoestima sube.

Es curioso que en estos momentos que vivimos que cada vez somos más materialistas, y en el que incluso muchas personas se someten a intervenviones quirúrgicas para estar más jóvenes y bellas, muchas personas, no aprecien su cuerpo y no le dediquen cuidados como relajarlo, sentirlo, hacer ejercicio o llevar una dieta sana.  Nuestro alma, nuestra conciencia habita en nuestro cuerpo. Y por ello  debemos cuidarlo, relajarlo, sentirlo. Nuestro cuerpo es un obra de ingeniería, una obra de arte y merece que lo cuidemos. El hecho de estar cuidándonos es el mejor regalo que podemos hacernos a nosotros mismos ya que elevará nuestra autoestima y nos hará sentirnos más felices y seguros.

 

¿Eres la oveja negra de tu familia?

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¿Te aceptas a ti mismo? ¡Enhorabuena, estás fuera de tu zona de confort! Sientes que no encajas con tu familia biológica, que eres la oveja negra de tu familia. La familia es una identidad, es un ser vivo y tiene  un complejo engranaje donde se cuecen las emociones de los miembros de la familia actuales y de generaciones anteriores. Hay una tendencia a repetir patrones de conductas que se traspasan de padres a hijos y  que todos los miembros deben ser parecidos. Si eres diferente de los de tu clan, te doy la enhorabuena. Estás totalmente fuera de tu zona de confort y aunque de ese modo las oportunidades se multiplican, corres el riesgo de ser rechazado por el clan. En realidad se está creando un nuevo destino. Hay que ser muy valiente para hacerlo, para romper con las presiones, fobias, prejuicios y demás del clan propio. Para poder ser independiente del clan y liberarnos de los posibles juicios en contra nosotros es fundamental que nos aceptemos a nosotros mismos. Cuando me acepto a mi mismo, dejo de sentir la necesidad de que los demás me acepten. Seguir buscando la aceptación en los demás es luchar contra una corriente  que nunca podremos dominar. Es buscar afuera algo que no tenemos en nuestro interior. Olvídate si los demás te quieren o no, si se enfadan contigo o si están contentos. Rechaza cualquier tipo de chantaje emocional y de culpa. Cuando me acepto a mi mismo se dejo de sentir la necesidad de que los demás me acepten. La aceptación de uno mismo también pasa por aceptar a los demás ya que son seres humanos como nosotros. Ser positivos y ver a las personas sin juzgar y entendiendo que todos estamos en un proceso de aprendizaje nos lleva a sentir amor, y este amor irradia de dentro a fuera y retorna aún con más energía. En las sesiones de Coaching frecuentemente me encuentro con personas creativas y llenas de recursos que culpan a su madre o a su padre de sus desgracias. Yo les pregunto ¿Quieres hacer Coaching o ser una víctima? Sea lo que fuere que pasara, es el momento de tomar las riendas de tu vida y diseñarla. Tu eres el protagonista y puedes decidir columpiarte en el victimismo o rehacerte y vivir la vida que quieres. Sólo tenemos una vida y hemos de ser valientes y vivirla en consonancia con nuestros valores y no con los de la familia que pueden no tener nada que ver con los nuestros. Ciertas personas sacrifican la energía permaneciendo al servicio de una familia que no le dan nada. Siguen dándolo todo sin entender porque no son aceptados. El problema como he dicho antes es la aceptación de uno mismo. Ámate, quiérete, mímate y cuando estés lleno de amor, automáticamente darás amor. A más te quieras más te querrán y a más te quieran más te querrás. Es un círculo mágico de amor y de plenitud. Cuando logres quererte a ti mismo, cuando logres aceptarte tal como eres, ese día, ya no buscarás el reconocimiento y la aceptación fuera de ti, porque ya lo tendrás dentro y dejaras de sentirte rechazado, y desde ese momento comenzarás a ser libre.

Controla lo que comes

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¿CÓMO CONTROLA LAS GANAS DE COMER CUNADO ESTAMOS TRISTES, NERVIOSOS O ABURRIDOS

Estoy triste, ayer fue el cumpleaños de mi madre y nos dolió mucho no compartirlo con mi padre que falleció en Enero.Voy al supermercado y al acabar de llenar el carro de la compra me dirijo a la panadería y hecho un vistazo al surtido de panes. Mi mirada se queda hipnotizada por un tierno y apetitoso bizcocho. Doy un suspiro y pienso, me lo comería entero, a grandes bocados, incluso atragantándome. Imagino como sería tenerlo en la boca, empiezo a salivar, parece tan tierno que seguro que se deshace en la boca. Es que me metería dentro del bizcocho y desaparecería por unas horas masticando y engullendo sin parar. Siento un gran impulso de comprarlo y comerlo. Me digo a mi misma, no Lourdes, no alimenta y engorda. Ya sé, se lo llevo a los niños y yo lo pruebo, y me digo a mi misma, a los niños tan poco les alimenta y debe de llevar mucha azúcar que no es sana para la salud. Al final después de un rato debatiéndome entre el si y el no, consigo controlarme y no lo compro. Lo que yo iba a hacer era comer sin hambre, consolarme comiendo. Soy consciente de que quería tapar mi pena con el bizcocho,  quería secarme las lágrimas en él.

Somos muchos los que a veces nos refugiamos en la comida cuando estamos estresados, tristes, ansiosos o aburridos. Canalizamos estas heridas emocionales comiendo. Es fácil y agradable, y por un rato nos puede ayudar a desviar la atención de lo que nos preocupa. Pero sólo por un rato, claro, y además no podemos estar comiendo sin control,  tendría consecuencias nefastas para la salud

Entender qué desencadena la conducta de comer emocionalmente puede ayudar a seguir los pasos necesarios para dejar de hacerlo. ¿Qué se esconde detrás de un atracón de comida, de no poder parar de comer? Puede ser la necesidad de afecto, de ser comprendido, reconocido, querido, valorado…Nuestro cuerpo y nuestros cerebro se pasa el tiempo haciendo reajustes,. Comemos cuando tenemos hambre y cuando recibimos el mensje de que estamos llenos, paramos de comer. Si comemos por razones diferentes a la de que nuestro cuerpo produzca un mensaje de hambriento, podríamos acabar comiendo de form compulsiva. muy importante ser consciente de lo que nos provoca esas ansias de comer. Una vez que hayamos reconocido la emoción debemos  dejarla sentir, permanecer ahí respirando, siendo consciente del momento.

Es muy interesante también que cuando comamos lo hagamos lentamente y recreándonos en los sabores, olores y texturas, incluso a cámara lenta para disfrutar más de la comida y ser realmente consciente de la cantidad que comemos.

Lo más importante es escuchar a nuestro cuerpo, y conectarlo con nuestra mente. Cuidarlo y ser conscientes de las cosas maravillosas que podemos hacer con él, como comer cuando tenemos hambre, caminar, hablar, correr, coger cosas, reconocer objetos. No valoramos lo que nuestros cuerpos pueden hacer hasta que nos lesionamos o caemos enfermos.

A veces hago esta pregunta a mis clientes en las sesiones de Coaching y más concretamente a las personas que quieren conseguir un peso saludable o dejar de fumar.¿De qué tienes hambre? ¿Realmente tienes sólo hambre de comida?

Al final conseguí no comprar ese bizcocho y por la tarde, me fui al gimnasio. Prefiero sudar las emociones que comérmelas y así lo hice.

Preparándome para echar a volar

 

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Desde muy pequeña me fascinaba aporrear las cacerolas que encontraba en la cocina de mi casa y desde entonces, la música siempre me ha acompañado, y ha sido y es una forma de sentir la vida y sobre todo de conectar conmigo misma y con lo demás. He pasado muchas horas con mi piano, estudiando, componiendo, ensayando…y cada nota, cada melodía, cada palabra,  me hacía ir más allá de mi misma. Necesitaba estar muy presente con todos mis sentidos y dejarme llevar por la imaginación y por los sentimientos. Me sentía muy privilegiada y feliz, y  la vida tenía sentido para mí. Las sensaciones eran tan fuertes y tan placenteras, que muchas veces prefería la sonrisa radiante y auténtica de mi piano a las de los amigos. Todo era mágico y me pasaba muchas horas  lejos de los demás, en mi mundo mágico.  Y ese mundo mágico lo podía compartir, con mis canciones abría  canales de comunicación directos al  corazón de las personas, y además, las que escuchaban un disco mío, aún sin conocerme, ya me conocían el disco Amar la vida aprendí a amar la vida, a no desperdiciar ni un segundo y a hacer realidad mi sueño de  ser cantautora. Para ello tuve que ir en contra de todo y de todo, reinventarme y en mis canciones se incluían letras como “Rómpete en pedazos vuélvete a crear sé la persona que tu quieres ser

Con el segundo disco Sacúdete el alma aprendí a ser más auténtica. Podía sentir como me estaba transformando. Me sentía como una crisálida;  “Saldrás de una crisálida echarás a volar tus ojos brillarán con luz muy especial aprenderás a amar respetando a los demás”.

La música ha sido y es  un camino para la realización y el crecimiento personal y no es la única vía,  en Augere con el Coaching Co-Activo,  he descubierto un nuevo mundo muy fértil, fresco, verde, lleno de posibilidades. Un mundo también mágico donde todo es posible y donde las personas esconden hermosos tesoros a los que yo puedo acceder y ayudar a sacar a la luz. Donde estoy en absoluta intimidad con seres humanos y no hay espacio para falsedades ni artificios. Donde puedo bañarme en los ojos de otra persona y sentir su paz, su amor, su bondad. Donde puedo conectarme en silencio con  el ser más auténtico de las personas…

Desde que soy Coach mi vida tiene aún mucho más sentido. Yo estoy aquí para crear un mundo mejor a través de la ternura y el amor. Y eso lo puedo hacer  a través de la música, o como ya he dicho antes buscando tesoros escondidos dentro de las personas, sacarlos al descubierto y que brillen en toda plenitud para que iluminen el mundo con su luz. Una de las cosas que me gustan del Coaching Co-Activo es el compromiso que adquirimos con el mundo, estamos aquí para servir a los demás y entre todos concienciarnos de que para conseguir que nuestro mundo sea un lugar mejor para vivir tiene que haber un cambio de los valores de la sociedad y de las empresas. Hacer que una gran ola de positivismo se expanda por todo el planeta. Todo esto hace que ser Coach sea apasionante. Con la música y con el Coaching me siento viva y con alas. De momento las muevo y limpio el aire, pero algún día espero echarme a volar. 

 

¿Quien nos lidera el corazón o la cabeza?

Corazón

¿A QUIÉN DEBEMOS HACER CASO AL CORAZÓN O A LA CABEZA?

El ser humano tiene un cerebro límbico o sistema de supervivencia muy primitivo creado en los tiempos de las cavernas. Es muy rápido e instintivo y hace que reaccionemos sin pensar ante cualquier peligro. A lo largo de miles de años hemos desarrollado otra parte del cerebro llamada córtex donde se desarrolla la inteligencia mental. Su función es analizar lo que ocurre para controlar y adaptar las reacciones primarias.

El problema es que aunque nuestra mente haya evolucionado mucho seguimos teniendo el sistema de defensa primario, y ahora corremos muchos menos peligros. Una animal huye de su depredador y si se salva, luego ya no se acuerda de nada. En cambio el  cerebro nuevo o córtex de los seres humanos interactúa con el límbico y memoriza todo lo malo y lo archiva en el subconsciente. Así pues tenemos una memoria emocional y vemos la realidad desde nuestro filtro emocional y cualquier cosa nos puede provocar sufrimiento y no saber exactamente de donde viene y  resurgir con fuerza en el momento que uno menos se lo espera.

Muchas veces tomamos decisiones importantes sin que provengan de la voluntad de nuestros ser interior, sino de este archivo emocional o filtro formado por los mecanismos automáticos de respuesta del cerebro primitivo y archivados en el  córtex. Ahí es donde vive el ego que se encarga de gestionar la información que nos define. Es en el ego donde viven nuestros saboteadores, que son los culpables de nuestros miedos. Son esas  voces que continuamente nos hablan, juzgan y que falsamente identificamos con nuestro ser. Somos mucho más que eso. Somos mente (ahí es donde habitar los saboteadores), espíritu, cuerpo físico y emociones. Un ego sano se incorporará a nuestro ser auténtico. Un ego insano tratará de separarnos de nuestro verdadero ser y ponernos contra el mundo. Por eso es tan importante en las sesiones de Coaching que las personas se conecten con su ser interior que es sabio y poderoso y ampliar el espectro de la realidad para tomar las decisiones desde ahí.

Para escuchar a nuestro ser auténtico hemos de serenar el ruido mental o el parloteo mental continuo del ego. En las procesos de Coaching a los saboteadores les dedicamos una sesión y lo tenemos en cuenta cada vez que aparecen ya que como alguien dijo una vez son como las cucarachas, cuando ven la luz desaparecen. Algunos de los nombres de los saboteadores de  mis clientes son muy curiosos como: don seguro, la princesita, el no pasa nada, el Sr. Cascarrabias, el Sr. Norma, la Sra Descartes… Estos personajillos nos hacen sufrir por todo: por sentir miedo, porque creemos que hemos fracasado, por no conseguir lo que nos habíamos propuesto, por perder unas llaves, por las colas, por sentirnos juzgados…

Ha llegado la hora de ser consciente de esto y utilizar el ego, en lugar de que sea él el que nos utilice a nosotros.

Como he dicho antes tenemos que serenar el ego para escuchar  a nuestro maestro interior.  Es ese ser magnánimo de donde nacen las emociones superiores del ser humano, como  la serenidad, el amor incondicional, la compasión, la generosidad, la fraternidad, la creatividad, la intuición y por él  interactuamos no sólo con las personas, sino con todo el Universo. ¿De dónde salen esas emociones positivas? Si no se producen ni en el córtex ni en el sistema límbico de supervivencia, entonces ¿en que parte del cuerpo se encuentran? Cuantas veces hemos oído que no hay que hacer caso al corazón sino a la cabeza.  Las  investigaciones científicas de Annie Marquier en su libro dicen lo contrario. Según ella “Lo que somos de verdad no se encuentra en la cabeza sino en el pecho”, El corazón tiene cerebro es inteligente y puede mandar en la cabeza

 Los investigadores del Instituto Hearth Math,  han estudiado que el corazón contiene un sistema nervioso independiente, específico y bien desarrollado. El corazón tiene cerebro, es un órgano sensorial que recibe y procesa información. Diferentes  estudios han  demostrado que un sentimiento de amor incondicional o actos de generosidad dan lugar a cambios en la electrofisiología cardiaca que tiene un efecto armonizador sobre todos los ritmos corporales hasta el punto que para los investigadores del corazón puede ser considerado como un oscilador eléctrico maestro.

El corazón late y oscila, según un principio de la física lo que oscila con mayor intensidad arrastra  a los osciladores de menor potencia. El campo electromagnético del corazón es 5.000 veces más intenso que el cerebro e influye en un  alcance de 2 a 4 metros y cambia en función del estado emocional. El corazón puede imponer su ritmo a todos los demás sistemas del cuerpo a nivel emocional, mental y físico. Cuando es así, todos los demás sistemas se armonizan y las emociones son estables y nos sentimos llenos de energía, de creatividad, felices.  Robert K. Cooper va más allá y no explica en su libro “El otro 90%”que para desarrollar nuestro máximo potencial debemos escuchar y utilizar las reacciones del corazón, el cerebro y los intestinos.

En el corazón se encuentra esa parte no racional y sin embargo inteligente, libre, compasiva y sabia, a la vez muy rápida, ya que es intuitiva y no necesita pasar por los mecanismos de razonamiento del cerebro. Podemos calmar la mente para abrir la puerta a otro circuito de la conciencia mucho más interesante donde se encuentra nuestra esencia o ser superior. Cuando nos conectamos con nuestra esencia, sentimos que la vida en si misma es un regalo, que no estamos solos ni somos insignificantes sino que pertenecemos a un Todo. En ese estado ideal del ser humano físico y psíquico todo fluye y atraemos lo bueno. Es fascinante la felicidad y la paz que se pueden sentir y todo eso nace del corazón, donde habita ese nivel de conciencia superior que nos puede llevar al éxtasis a disfrutar con todo y de todo, y amar la vida.

¿Cómo conseguir tus objetivos?

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OBJETIVOS SMART

Las personas que no se sienten satisfechas con su vida posiblemente necesiten hacerse algunas preguntas como éstas:¿Qué es lo importante de vedad en tu vida? ¿Cómo lo puedes conseguir? y ¿A qué te comprometes para conseguirlo?

Cuando planificamos un viaje, lo hacemos con todo lujo de detalles y hasta visualizamos los lugares a donde vamos. Nos hacemos una idea bastante exacta de cómo va a ser e incluso nos preparamos el vestuario según el clima. En el viaje de la vida, deberíamos hacer lo mismo. Muchas veces las personas se pasan la vida lamentándose por su mala suerte, cuando en realidad lo que a veces ocurre es que no saben lo que quieren y van sin rumbo, como un barco a la deriva.

La función de un Coach además de ayudar a crecer a la persona para que sea la mejor versión de si misma, la ayuda a explicar y definir exactamente lo que quiere y a averiguar cuál es su propósito de vida. Esto último tiene un increíble impacto positivo en las personas, ya que esta se levantará por la mañana para cumplir su misión con entusiasmo y energía, y trabajará porque le apasiona lo que hace y no sólo por motivos económicos.

Saber que es exactamente lo que queremos nos hará marcar objetivos y nos acercará  más a nuestras metas. Alcanzar metas nos pueden parecer muy difícil de conseguir pero si organizamos el camino en diversas etapas, en objetivos concretos y detallados, será mucho más fácil que se alcancen. Para conseguir nuestros objetivos hace falta tener un plan de acción y los objetivos SMART pueden cumplir muy bien esa función. La palabra inglesa SMART quiere decir inteligente y es un acrónimo, cada letra quiere decir algo.

 UN OBJETIVO TIENE QUE SER:

Specific (específico): hay definir con claridad el objetivo y detallarlo con la mayor precisión posible de esa manera nos acercaremos más a él.

 Mesurable (medible): debe ser medible. Tenemos que poner un objetivo que se pueda cuantificar para saber si lo

estamos consiguiendo.

 Accountable (alcanzable) hay que poner objetivos responsables y posibles aunque sean ambiciosos.

 Resonant  (resonante) en el Co-Active  Coaching además de realista tiene que ser resonante, que quiere decir que los objetivos vayan acordes con los valores y con el propósito de vida de la persona. Nuestro propósito de vida sería el camino que escogemos y los valores serían los carteles que nos guían.

 Thrilling (emocionante):  En Co-Active quiere decir que el cliente trabajará con las  cosas que le importan de verdad y que sus metas y objetivos tienen que ser  tan emocionantes que les suscite a exhortar nuevas capacidades y habilidades para que los mueva a una vida más grande.

Se establecen metas SMART no sólo para conseguir objetivos sino también para suscitar la transformación de la persona. El cliente pone la agenda y el Coach le ayuda a averiguar exactamente lo que necesita para vivir en plenitud y le exhorta a ser su mejor yo.