Proyecto de Coaching Héroes del Momento

Proyecto Héroes del momento…Un viaje hacia el interior de uno mismo y…hacia la la plenitud

Ha comenzado el proyecto HÉROES DEL MOMENTO en el hospital Vall d´Hebron. Es un programa de voluntariado que tiene el propósito de ayudar con sesiones de coaching individuales y con talleres de liderazgo a los niños, adolescentes y jóvenes para que estén pasando por un proceso de cáncer. El objetivo es ayudarles a conectar con su alma, con su potencial interior,  maximizar su fuerza interior y darles  recursos para enfrentarse a su enfermedad y a sus retos personales. En este proyecto colaboran Camino Calvo y Lourdes Pérez Bouton con los excelentes médicos Dr. José Sánchez Toledo y Dr. Constantino Sábado. Dejo aquí constancia de mi admiración hacia ellos y al imprescindible trabajo que realizan con exquisita humanidad.

El programa Héroes del momento tips

  • Conectar con su alma, esencia o fuerza  interior
  • Aprender a reconocer y gestionar sus emociones
  • Aprender a controlar y relajar la mente
  • Aprender a cuidarse
  • Tomar conciencia de los miedos que obstaculizan sus objetivos
  • Aprovechar el soporte del grupo para compartir, acompañarse y crecer juntos
  • Crear un espacio de intimidad y cohesión con el grupo y con los padres

TLP bajo la perspectiva del coaching

El amor mal encauzado nos puede ahogar

Las personas que sufren TLP o Trastorno Límite de la personalidad, pueden llegar a sentir mucho amor, estar mal encauzado y ahogarse en él.

El amor es el más bello y puro sentimiento y está en todos nosotros. Como dijo Gandhi, el amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el ser humano. Aunque si el amor no está bien encauzado, si no logramos proyectarlo nos puede ahogar. Eso es lo que les suele suceder a algunas personas que sufren TLP o Trastorno Límite de la Personalidad. Quien sufre este trastorno, entre otras cosas, tiene problemas para controlar las emociones, comportamientos impulsivos e imprudentes, relaciones inestables y dependientes y además pueden tener conductas agresivas o auto-lesivas.

Quiero dejar bien claro que si una persona requiere mis servicios para hacer un proceso de coaching y tiene un diagnóstico de TPL, la acojo encantada con la condición de que tiene que continúe con el tratamiento con su médico habitual.

Desde la perspectiva del coaching, puedo permitirme olvidarme del diagnóstico y explorar su alma. Centrarme en sacar a la luz los valores, las cualidades y las fortalezas de esa persona, esos tesoros que por que por alguna razón permanecen ocultos.

Cada caso es único, aunque según mi experiencia (el universo ha querido que llegaran a mi algunas personas con este trastorno), estas personas suelen tener una excesiva sensibilidad que hace que todo lo amplifiquen y exageren, y, que por algo insignificante, se sientan muy frustrados y tengan reacciones exageradas. Esta excesiva sensibilidad les lleva a tomarse las cosas personalmente. Esto hace que por nada se derrumben y que les cambie el estado de ánimo continuamente.

Sobre todo en el tema de las relaciones, tienden a necesitar mucha atención y tienen un sentimiento continuo de vacío y de abandono que les lleva tener relaciones de pareja tóxicas, a hacer lo que sea para mantener la pareja u obtener amistades. Todo esto hace que mendiguen un poco de cariño a cualquier precio y como consecuencia de esto tienen la autoestima muy baja. Y eso puede provocar trastornos de alimentación, conductas agresivas, auto-lesivas o con consumo de drogas.

Por otra parte también he comprobado que suelen tener madres que han sentido la vulnerabilidad de sus hijos/as y que les dejan poco espacio para desarrollarse bien, sea por sobreprotección o por ser demasiado críticas. Con lo cual estas personas suelen tender a adoptar un rol inmaduro. Con las madres sobreprotectoras está claro el porque asumen un rol inmaduro. Con las demasiado críticas, al enfocarse habitualmente en lo negativo y no reconocer las cosas que hacen bien, se cierran en si mismos/as y deciden tener comportamientos inmaduros.

Lo primero que hago son unas cuantas sesiones de coaching para que la persona sea consciente de que es lo que está realmente ocurriendo en su vida. ¿Cómo se siente en este momento de su vida? ¿qué es lo que desencadenó esta situación?, ¿cuál es el precio que paga por esas conductas? ¿quién está dejando de ser? ¿Cómo sería su mejor versión? y ¿como impacta en los demás?. Después de tomar conciencia de cómo es su vida, le pregunto si quiere cambiar y a que se compromete para conseguirlo.

Lo más importante es llegar a su alma, a su ser interior explorarlo y conectar con esa parte de la persona que todavía está intacta y que sabe quien puede llegar a ser. Suelo encontrarme con un ser muy dulce, lleno de amor hacia las personas, que necesita dar y recibir amor a raudales y que a veces no encuentran el como. Que se ahogan en su propio amor si no consiguen proyectarlo en otras personas, que agonizan por falta de amor. El amor que pueden sentir es muy grande, está mal encauzado y se ahogan en él.

BP es una chica muy bonita de 19 años que llegó a mi después de haber superado la adicción a la marihuana y problemas con la comida. También sufría una dependencia emocional hacia un chico con el que tenía una relación muy tóxica en la cual ella se había rebajado totalmente buscando desesperadamente cariño, y aguantando faltas de respeto continuas.

Su comportamiento era muy infantil, estaba muy triste, muy pasiva y permanecía casi todo el tiempo en la cama. Frecuentemente sacaba su rabia pegando portazos o rompiendo cosas.

Cuando llegó a mi, parecía estar petrificada, después de unas cuantas sesiones me dijo en esa época que se sentía como una estatua. Le costaba hablar, su mirada estaba fija y casi no se movía, sólo para quitarse las pieles de las uñas. Eso si, aun así, venía arregladísima, cosa que me llamó mucho la atención, muy bien maquillada, con el pelo muy bien planchado, y las uñas perfectas. Incluso tenía la obsesión de que no podía salir de casa sin antes estarse horas arreglándoselo.

Estaba claro que su futura profesión tendría que ver con la imagen y la estética. Ese fue el primer descubrimiento que hicimos, que ella podría trabajar en algo que le encantaba y que hasta ahora lo había rechazado, quizás por comentarios de los demás en cuanto que no era una carrera seria. Enseguida se sintió muy aliviada ya que le gustaba mucho y podría estudiar algo que le apasionaba y que podía hacer muchas horas al día sin cansarse.

Indagando en lo que es importante para ella, en los valores que necesitaba que estén presentes en su vida para ser feliz, la mayoría estaban relacionados con el amor: el cariño, la familia, ayudar a los demás, el amor, la maternidad…En ese momento todo ese amor que ella podía sentir estaba totalmente bloqueado y se lo regalaba obsesivamente a una relación de pareja muy tóxica que le hacía sentirse como una prostituta, ya que como he dicho antes, se rebajaba al máximo con tal de recibir una migaja de amor.

Le reconocí su dulzura y capacidad de amar y la animé a esparcir su amor por todas partes, que ese amor lo proyectara al mundo y no sólo a un chico que ni siquiera la respetaba. Esa fue la clave. Cuando se sintió vista, sus lágrimas brotaron de los ojos y algo cambió en ella. Le expliqué que el amor no sólo se siente por una pareja, se puede sentir por la vida, por la profesión, por las personas que te rodean, y por todas las personas que existen. Si. Ella tiene esa capacidad, la de sentir amor por todo el mundo. Poco a poco empezó a llamar a antiguas amigas, y a hablar con todo el mundo y fijarse en otros chicos.

Lo que en realidad necesitan aparte de los medicamentos pertinentes, es que crean y confíen en ellos. Ser vistos.Que alguien les diga algo como: puedo sentir el amor que hay en tu corazón y que a veces te ahoga y te animo a que en vez de guardártelo par ti o que se lo entregue al primero que venga buscando sexo, lo reparta a toda la personas que te rodean y que te quieren, que vayas sembrando amor allá por donde vayas y volverá a ti en forma de cariño, sonrisas. Y además cuando tu crees tu propia familia lo podrás hacer a tu manera y darles todo ese cariño que sientes.

Esta hermosa joven, actualmente está muy ilusionada con su nueva vida. Cada vez es más autónoma y la imagen que tiene de si misma es una chica guapa con un buen físico, muy cariñosa y dulce. Le espera un futuro prometedor en el ámbito de la imagen y la estética, y sobre todo, está dispuesta a ser feliz.

Lourdes P. Bouton

Academia online Padres 1er pilar

 Primer pilar: Que tu hij@ sienta que confías en él/ella

La academia para padres de hij@s de adolescentes es un espacio on line para dar soporte y herramientas a los padres para educar a sus hij@s adolescentes. El material de la academia está basado en habilidades de liderazgo, en herramientas de coaching y en la experiencia como coach especializada en familias y adolescentes. Y por supuesto en mi experiencia como madre de dos hij@s. Los cuatro pilares sobre los que construir las relaciones para que tu hijo adolescente sea feliz y cumpla con las responsabilidades de su edad.

La confianza es la base de cualquier relación. En una relación de pareja damos por supuesto que tiene que haber confianza para que la relación prospere. Algunos padres, sin embargo, tienen la creencia limitante que con los hijos quizás no sea tan necesario, ya que estos tienen que obedecer porque son sus hijos. O que el adolescente debe confiar en los padres pero que los padres no tienen porque confiar en ellos.

Los tiempos han cambiado, la forma de educar “a la antigua”,el haz esto porque yo lo digo que soy tu padre/madre”, deja paso a otra forma de autoridad construida a través de una buena comunicación. Y el valor más importante para que fluya la comunicación es la confianza mutua. El padre líder no impone, sino que motiva a través de una comunicación rica en matices. Es más importante liderar a nuestros hijos inspirándoles y motivándoles con una buena comunicación que corrigiendo, castigando o imponiendo.

La definición de la palabra confianza es: esperanza firme que se tiene de alguien o algo. A eso me refiero. Si creemos en nuestros hijos y confiamos en ellos, tanto en lo que nos cuentan como en que son creativos, inteligentes y llenos de recursos, ellos tendrán confianza en ellos mismos, en sus padres y en la vida. Hemos de mirar el Ser interior e invocar la grandeza, la belleza, lo que pueden llegar a ser. Somos su espejo. Los adolescentes están abriéndose a la vida, creándose como individuos y cuentan con un montón de recursos. Pero también están llenos de inseguridades propias de su edad. Se ven en nosotros. En las sesiones de coaching con adolescentes, una parte muy importante de mi trabajo es ver el interior del adolescente, ver sus fortalezas, su talento, su belleza y mostrársela. Mira así eres, lo puedo ver, lo puedo sentir, empieza a mostrarte para que te vean como eres en realidad.

Confiar y creer en nuestros hijos cuando son adolescentes puede dar vértigo. Hay que hacer un ejercicio de fe. A mi me gusta hacer una comparación con una escena de la película “Indiana Jones en busca del Santo Grial”, donde el protagonista tiene que dar un salto abismal para pasar al otro lado donde se encuentra el grial, y sólo el que tiene fe puede pasar al otro lado.

Con nuestros hijos adolescentes, al confiar en ellos, podemos sentir esa sensación de miedo, de falta de control, de vértigo. Pero merece la pena tener fe, confiar en ellos y dar el salto. Ya que al otro lado encontraremos una relación de confianza, respeto, intimidad y diversión. Alguien tiene que empezar a confiar, y por supuesto somos los padres, ya que somos referentes para ellos. Si tenemos fe y confianza en ellos, se sentirán felices. Un adolescente que sienta que sus padres confían en él, tanto a nivel de capacidades como a nivel sinceridad, no dudará en aceptar las responsabilidades propias de su edad ya que sentirá que es por su bien.

Práctica 1

Siéntate a hablar con tu  hijo en un lugar tranquilo y pregúntale:

¿Qué necesitas de mi como padre/madre para que confiemos más en uno con el otro? 

Ahora invita a que tu hijo te pregunte:

¿Qué necesitas de mi como hijo para confiar más en mi?

Mientras mantengáis esta conversación de más o menos 15´, mírale a su interior e intenta sentir su potencial. 

Academia online Padres 2º pilar

Segundo pilar: Dar reconocimiento

La academia para padres de hij@s de adolescentes es un espacio on line para dar soporte y herramientas a los padres para educar a sus hij@s adolescentes. El material de la academia está basado en habilidades de liderazgo, en herramientas de coaching y en la experiencia como coach especializada en familias y adolescentes. Y por supuesto en mi experiencia como madre de dos hij@s. Los cuatro pilares sobre los que construir las relaciones para que tu hijo adolescente sea feliz y cumpla con las responsabilidades de su edad.

Dar reconocimiento es una herramienta de Coaching muy útil y eficaz para motivar a las personas y subirles la autoestima. Es una forma de ver a las personas y celebrar un comportamiento o acción para provocar su repetición incluso con más intensidad y creatividad. 

En los adolescentes es muy importante. Lo necesitan para saber quienes son y por donde tienen que ir. Es una forma fácil y amable de marcarles el camino. Con cada reconocimiento que damos estamos poniéndoles una señal luminosa que dice: “¡Por ahí, sigue así! A veces nos olvidamos de que están desarrollándose como individuos y no saben quienes son. 

Dar reconocimiento es la forma que ellos saben por donde tienen que ir y de sentir que valen la pena. Por eso hay que reconocer cualquier cosa que aprendan o hagan bien. Dar reconocimiento es como un espejo donde ellos pueden mirarse y afianzar las experiencias y conocimientos adquiridos, al sentir y oír la aprobación o celebración por parte de los padres. Este espejo es donde ellos se van a mirar para saber si van por buen camino. Cuando los padres les damos reconocimiento, estamos enseñándoles cuales son sus fortalezas, sus talentos y habilidades.  

Cómo dar reconocimiento:

  • El reconocimiento al Ser: tiene que ser sincero y se da desde el corazón, mirando a los ojos y dirigido hacia el interior de la persona. Mirando al Ser, para invocar el potencial de tu hij@. Lo más importante a la hora de educar a un adolescente es enseñarle a quererse, aceptarse y a ser feliz. Para ello es necesario tener en cuenta que son seres espirituales y que su potencial es ilimitado. De esta forma los padres  podemos acompañar a los hij@s a un lugar nuevo, para que vayan más allá de si mismos, de sus pensamientos y emociones. 

             Ejemplo: Tienes una gran habilidad de hacer amigos! Tienes un tesoro, es un talento natural que tienes y que te dará muchas satisfacciones en tu vida. 

  • El reconocimiento al hacer: se da para reconocer y celebrar una acción. Se hace mirando a los ojos y describiendo con detalle el comportamiento, la acción.  No vale sólo decir muy bien. Hay describir con detalle que lo que han hecho bien. 

             Ejemplo: ¡Te felicito! Has organizado muy bien tu agenda y te has preparado bien los exámenes. 

Es muy importante que cuando tu hij@ te entregue las notas, le felicites por su esfuerzo, le animes a mejorar, aunque la nota sea un suficiente, e incluso menor. Es un gran error no felicitar ni celebrar lo que ha conseguido hasta ahora. Hay padres que necesitan que su hij@ saque un notable e incluso un sobresaliente para reconocer el esfuerzo. Hay que felicitar por el aprobado o por el esfuerzo, y animarle a estudiar mas.

Educar enfocándose en lo positivo es la mejor forma de hacerlo, eso no quita, que como padres tengamos que poner límites, ya que si no, no cumpliríamos nuestro rol de padres. De esto hablaré en la tercer pilar.

Práctica 2

Dar reconocimiento 

Busca un lugar tranquilo y siéntate enfrente de tu hij@. Miraros a los ojos e intentar sentir el Ser interior.  Déjate llevar por tu corazón y tu intuición y dile a tu hijo lo que ves o sientes.

Luego anímalo a que él/ella haga lo mismo contigo.

Academia online Padres 3er pilar

Tercer pilar: Poner límites

La academia para padres de hij@s de adolescentes es un espacio on line para dar soporte y herramientas a los padres para educar a sus hij@s adolescentes. El material de la academia está basado en habilidades de liderazgo, en herramientas de coaching y en la experiencia como coach especializada en familias y adolescentes. Y por supuesto en mi experiencia como madre de dos hij@s. Los cuatro pilares sobre los que construir las relaciones para que tu hijo adolescente sea feliz y cumpla con las responsabilidades de su edad.

Poner límites es utilizar el poder que tenemos como padres para marcar un límite, para poner una barrera invisible a un lugar donde no se debe ir, ya que podría ser perjudicial para nuestro hijo u otros. Poner límites no tiene nada que ver con culpar o criticar. Ponemos límites para que el adolescente aprenda a respetar a las personas, a distinguir lo que está bien de lo que está mal, para prevenir de los posibles riesgos, de las adicciones y de los comportamientos delictivos. Los límites les enseñarán a tener buenos hábitos educativos y a adquirir unos valores que serán para toda la vida, con los que podrán construir relaciones basadas en la confianza y en el respeto.

Si somos unos padres demasiado críticos en asuntos que no son realmente importantes, el adolescente se cerrará, se amurallará y nos costará mucho comunicarnos con é/ella y por lo tanto poner límites. La culpa y la crítica son emociones tóxicas para las relaciones y la consecuencia con un adolescente es otra emoción tóxica, encerrarse en si mismo o amurallarse. Por eso es necesario enfocarse en lo positivo y poner límites cuando sea realmente necesario. A base de castigos y amenazas es muy complicado y agotador.

Por otra parte si un adolescente pertenece a una familia donde los padres son demasiado protectores y/o consentidores, el adolescente puede haber tomado el mando de la casa y sentirse perdido y/o angustiado, ya que aunque se sale con la suya, siente que no tiene ningún rumbo concreto su vida y que él es muy joven para tomas decisiones trascendentales. Es más, se puede sentir huérfano ya que los padres no está ejerciendo como tales. Más de un adolescentes me ha dicho en mis sesiones de coaching que sus padres nunca le había puesto límites y la inseguridad que les transmiten.

Los adolescentes necesitan que les pongamos límites para sentirse seguros, para saber que hay uno o dos capitanes que dirigen el barco y poner rumbo a un lugar, y que cuando se encuentran con tempestades, saben como han de solventar los problemas o cambiar el rumbo. A los adolescentes les tenemos que dejar llevar el volante a ratos para que aprenda a vivir y cuando se desvían de la ruta dar un volantazo (poner límites) y retomar el rumbo.

La energía de poner límites

Si tu hij@ se quisiera tirar por un balcón, seguro que desde las tripas sentirías un no rotundo que impediría que lo hiciera y esa energía te llevaría a proyectar una autoridad convincente. Esa es la energía de poner límites. Es bloquear un comportamiento u acción que pueda ser perjudicial para tu hijo. Lo contrario a dar reconocimiento que es para reforzar conductas.

¿Y cuando es realmente necesario?

En general:

  • Cuando corran peligro.
  • Cuando hayan faltas de respeto o comportamientos tóxicos como culpar o ir de víctima.
  • Cuando les tengamos que enseñar a esforzarse.
  • Para educarles en cuanto a hábitos de higiene, comida y orden. Valorando la importancia de cada uno de esos hábitos con respecto a los puntos anteriores.

¿Cómo poner límites?

Cuando ponemos límites lo hemos de hacer sin juicio, sin crítica y sin etiquetar y sin o utilizar el verbo ser cuando les riñamos. No decir “Eres un mentiroso” sino “Eso que has dicho no es verdad” , ya que hay algo innato e inamovible en el verbo ser. ser sino del comportamiento. Y sobre todo, no tomándonos las cosas personalmente, y no enfadándose con el adolescente. No nos podemos enfadar con nuestros hijos. Les podemos reñir pero hay olvidarlo en cuanto se pase el momento. Estamos educándolos para que el día del mañana sean buenas personas, alegres, creativos y llenos de recursos y no haciendo un pulso a ver quien puede más.

Por ejemplo: si tu hij@ no estudia, no decir “Si no estudias serás tonto y nunca llegarás a nada” Ya que lleva juicio, crítica, y sólo conseguirás que se acompleje y le baje la autoestima. 

Práctica 3

Por ejemplo: –Mañana tienes un examen así que si ya has descansado un rato ponte a estudiar y deja el móvil, si quieres te ayudo. (Si pasa un rato y no lo hace, vuelves y le pides el móvil y le dices que se lo das cuando termine de estudiar).  (Si aún no lo hace, te enfadas y le dices): –No voy a permitir que no estudies ya que es tu responsabilidad y la mía como padre/madre conseguir que apruebes el curso. Cuando se ponga a estudiar, dale reconocimiento y ve a verle de tanto en tanto para animarle y reforzar el hábito de estudio.

Academia online padres 4º pilar

Cuarto pilar: sé un ejemplo para tu hij@

La academia para padres de hij@s de adolescentes es un espacio on line para dar soporte y herramientas a los padres para educar a sus hij@s adolescentes. El material de la academia está basado en habilidades de liderazgo, en herramientas de coaching y en la experiencia como coach especializada en familias y adolescentes. Y por supuesto en mi experiencia como madre de dos hij@s. Los cuatro pilares sobre los que construir las relaciones para que tu hijo adolescente sea feliz y cumpla con las responsabilidades de su edad.

Einstein dijo que dar ejemplo no es la principal manera de influir en los demás; es la única. La forma más ecológica y eficaz de educar a nuestros hij@s es dando ejemplo. Los padres somos un referente para ellos y deberían ver en nosotros a alguien a quien poder seguir, a quien poder imitar, y en quien poder confiar.

No podemos exigirles cosas que nosotros no hacemos. Si quieres que tu hij@ lea, lee tú. Si quieres que tu hij@ sea honesto, se honesto tú. Si quieres que no grite, no grites tú.

Hay que tener en cuenta que es más importante el lenguaje no verbal que lo que se dice. Cuando nos comunicamos, sólo una pequeña parte de la información que obtenemos de esa persona procede de sus palabras. Los expertos afirman que entre el sesenta y el setenta por ciento de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal; es decir a través de actitudes, gestos y expresiones.

Los adolescentes ven y sienten todo lo que pasa en la familia ya que lo viven. Ser transparentes y auténticos es necesario para liderar nuestras vidas y liderar a nuestros hij@s adolescentes. Si nos sentimos mal o hay un problema en la familia, es mejor explicarles lo que está pasando con palabras sencillas que ocultar o fingir situaciones. El resultado de esto será peor; desconfianza y/o imaginar cosas peores a las que realmente ocurren.

Muchas veces caemos en el error de justificar conductas o comportamientos no adecuados de nuestra pareja. O, peor aún, contarles cosas negativas de nuestra pareja a nuestros hij@s para desahogarnos. Somos humanos y todos nos equivocamos, lo importante es ser conscientes de lo que hacemos y decimos, y pedir perdón.  No tenemos que tener miedo a pedir perdón, ya que les damos ejemplo de que cuando nos equivocamos tenemos la oportunidad de reflexionar sobre lo sucedido y aprender de ello.

Nuestras conductas deberían ser coherentes,  y estar alineadas con lo que sentimos y decimos. Nuestros hij@s están ávidos por aprender y hemos de ser muy conscientes de lo que les estamos enseñando con nuestros pensamientos, conductas y decisiones. 

La educación es una transmisión de valores por eso debemos enfocarnos en lo positivo en lugar de en lo negativo.  Como líderes de familia tenemos el compromiso de dar ejemplo a nuestros hij@s en valores tan importantes como el respeto, la honestidad, la responsabilidad y la humildad.  Y transmitirles sentimientos elevados como el amor, la pasión y la alegría de vivir. Si nos enfocados en lo negativo; la crítica, el miedo o la ira, eso es lo que les vamos a transmitir.

La programación neurolingüística, nos habla de que cada uno tenemos diferentes formas de ver la vida y creamos diferentes mapas de la realidad. Pero el mapa nos es el territorio y nuestras limitaciones están en el mapa. Nosotros creamos nuestros mapas y nuestras realidades. Si no sentimos mal es que nuestro mapa de la realidad se ha quedado obsoleto y debemos cambiarlo, actualizarlo, necesitamos un cambio.

Si fuera así, hay muchos profesionales que pueden ayudarnos a  sentirnos bien y a crecer como personas: coaches, psicólogos, terapeutas y terapias de diferentes disciplinas. También todo tipo de métodos para relajarse y conectar cuerpo/mente como: yoga, meditación, chi kung…Y una gran variedad de ofertas de talleres y formaciones de todo tipo para el desarrollo del ser humano.

El enfocarnos en lo positivo no quita que por supuesto tengamos momentos, días, semanas o años difíciles, en los cuales nos sintamos tristes o negativos. Lo importante, es como nos recuperamos, y dónde estamos más tiempo en el amor o en el miedo. Creando, o destruyendo. Liderando, o tomando el rol de víctimas. Además, puede ser una buena ocasión para reflexionar sobre que valores no están presentes en nuestras vidas y que tenemos que cambiar para que lo estén.

Práctica cuatro

Sé un ejemplo para tu hijo

 Lee este cuento y reflexiona sobre la pregunta que hay al final.

Un viejo cuento Cherokee de los Dos Lobos

Una tarde un indio viejo Cherokee le contó a su nieto sobre la batalla que ocurre dentro de las personas.

Él dijo: “hijo mío, dentro de todos nosotros la batalla es entre dos “lobos”. Uno es perverso. Es rabia, envidia, celosía, pena, arrepentimiento, codicia, arrogancia, auto-pena, resentimiento, inferioridad,  mentiras, falso orgullo, superioridad, y ego. El otro es bueno. Es dicha, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, gentileza, benevolencia, empatía, generosidad, verdad, compasión y confianza.”

El nieto lo pensó por un minuto y le preguntó al abuelo: “Cuál lobo gana?”

El viejo  Cherokee simplemente contesto, “El que tu alimentes.”

 ¿Qué parte es la que estás “alimentado” en la relación con tu hij@ adolescente?

La vuelta al cole

 

Hoy han empezado las clases en la mayoría de los colegios y es una ocasión inmejorable para empezar a hacer las cosas bien en lugar de más tarde tener que corregir lo que va mal. 

El coaching es una forma natural, eficaz, sostenible y duradera de solucionar los problemas que surgen durante la niñez, la adolescencia y la juventud.  Además damos soporte a los padres con sesiones de coaching para padres, y con asesoramiento para ayudarles a educar a sus hijos, para que puedan desarrollar todo su potencial según sus diferentes tipos de inteligencias, fortalezas y talentos.

Si tu hijo adolescente tiene problemas de aprendizaje, problemas para relacionarse con los demás, está diagnosticado TDAH o sospechas que lo tiene, tiene comportamientos violentos, rebeldía, desmotivación, dispersión o no se responsabiliza de sus cosas, nosotros te ayudamos a conseguir que tu hijo sea feliz, viva una vida plena, y a que vuelva a reinar la armonía en la familia.

Contrates a un coach para darle una buena inyección de motivación a tu hijo/a para que empiece el nuevo curso pletórico y se pueda enfrentar a todos su retos personales y escolares. 

Un proceso de coaching para adolescentes está compuesto de 10 sesiones de una hora cada una. Las sesiones se pueden hacer 1 vez por semana o cada 15 días.

 

Entrevista a Lourdes P. Bouton en el Periódico

El Periódico de Catalunya

Entrevista a Lourdes Pérez Bouton, coach coactiva

Coaching y creatividad para una vida plena

Conectar con el potencial que tenemos en nuestro interior es el primer paso para alcanzar la vida que realmente queremos. Lourdes Perez Bouton, coach coactiva, nos habla de cómo el coaching nos permite alcanzar este objetivo y de las nuevas posibilidades que surgen al integrar la creatividad en los procesos de coaching.

-¿Por qué elegiste ser coach?
Leí en El Periódico un reportaje sobre coaching y sentí que era a lo que me quería dedicar: a ayudar a las personas a vivir la vida que sueñan. Enseguida me apunté a la escuela de coaching coactivo. En mi caso, el coaching me ha cambiado la vida y me ha permitido tener la que siempre he soñado, por lo que quiero ayudar a otras personas a conseguir lo mismo. Lo que hace el coaching es saber donde uno está y dónde quiere ir, ampliar y diseñar la realidad. Es más fácil de hacer que de explicar: ¿Quién tienes que ser para sentirte pleno en tu vida personal y en tu trabajo?
-¿Cómo ayudas a la gente?
Estoy centrada en coaching de familia, adolescentes, parejas  y adultos. Mi pasión es ayudar a las familias a construir relaciones basadas en la confianza, el respeto y el cariño. El mundo ha cambiando. La autoridad “a la antigua” ha quedado obsoleta. Hoy se lidera, no se ordena. En el entorno familiar “el haz esto porque yo lo digo”, deja paso a otra forma de autoridad construida a través de una buena comunicación que se sustenta en relaciones de calidad entre sus miembros.
Hago coaching a los adolescentes para ayudarles a saber cuáles son sus fortalezas, qué les hace felices y a qué se quieren dedicar. Cuando lo saben se suelen responsabilizar de su vida y estudian. También para orientar a las familias que necesitan recuperar la armonía y la alegría.
-¿En qué sentido conectar con nuestro potencial nos puede hacer más felices?
Dentro de nosotros conviven nuestro mejor y nuestro peor yo. Nuestras creencias limitantes, miedos y bloqueos dan vida a la peor versión de nosotros mismos. La conexión con nuestra esencia permite que emerja nuestro mejor yo, ese ser esencial, libre y poderoso que sabe lo que quiere. Se trata de conseguir conectar a la persona con su esencia, para que recupere su poder y tome las riendas de su vida.
 -Tu estilo personal de coaching se apoya en la creatividad. ¿Qué crees que aporta esto a tus clientes?
La creatividad nos lleva a crear otras realidades que son nuevas posibilidades y oportunidades, por lo que el coaching que hago es totalmente vivencial y experiencial. Cada vez estoy menos tiempo sentada con los clientes. Mi lema es “siento, luego existo”. Por eso, además de las herramientas de coaching coactivo, utilizo juegos, bancos de imágenes, música y técnicas teatrales para que la gente viva y experimente el momento en que está de su vida y vaya a lugares de sí mismo que desconoce.
 -Además de sesiones individuales y grupales de coaching realizas talleres de formación. ¿En que ámbitos?
En el entorno de familias, estoy especializada en el diseño e impartición de conferencias y talleres de formación dirigidos a adolescentes, y dar soporte a los padres en la forma de educar.
En el entorno de adultos diseño talleres experienciales dirigidos a personas interesadas en el crecimiento personal que tienen como objetivo conectar a la gente con todo su potencial y creatividad.

Lourdes Pérez Bouton coach co-activa

www.coachingbouton.com

www.coachingadolescentes.com

lourdesbouton@gmail.com

659 487 827

¿La autoridad ganada o impuesta?

Educar con autoridad a la antigua o impuesta ha quedado obsoleta. 

Vivimos en una época de gran desarrollo tecnológico. A través de la red podemos estar conectados y comunicarnos con personas de todas las partes del mundo de forma inmediata. Esto está produciendo inevitablemente cambios en la cultura, en la economía y en la educación. Las barreras de espacio y tiempo se han roto.

Lo importante ahora es no ser un jefe autoritario, sino ser un líder, saber motivar e inspirar a sus empleados.  Conseguir seguidores que se identifiquen con lo que él está aportando al mundo.

La autoridad “a la antigua”o impuesta ha quedado obsoleta. En realidad nunca ha funcionado ya que el ser humano necesita relacionarse desde el respeto y la confianza. Y, este modelo de autoridad, contradice todas las bases de una buena comunicación y del marketing actual.En el entorno familiar la forma de educar “a la antigua”, “el haz esto porque yo lo digo que soy tu padre/madre”, deja paso a otra forma de autoridad construida a través de una buena comunicación. La autoridad “a la antigua” viene de fuera, de unas normas impuestas o de un sentido del deber. No viene del interior de la persona. Con esa forma de educar estamos imponiendo nuestra voluntad sin ningún tipo de comunicación, ni empatía y corremos el riesgo de que nuestro hijo se rebele o se vuelva sumiso.Además le estamos tratando como un niño pequeño sin darle la posibilidad de comprender y expresar sus sentimientos. Y dando por supuesto que no es maduro para pensar por si mismo ni para asumir la responsabilidad propia de cada edad.

Afortunadamente esto está cambiando. Hoy en día lo que funciona es la comunicación. Construir las relaciones día a día a base de confianza, respeto y cariño. El padre líder que no impone, sino que motiva a través de una comunicación rica en matices. Es más importante liderar a nuestros hijos inspirándoles y motivándoles con una buena comunicación que corrigiendo, castigando o imponiendo.

Ni que decir tiene que los padres somos un referente para nuestros hijos, que aprenden todo de los adultos que les rodean. Se enseña más dando ejemplo que con palabras. Como líder de familia o padre/madre tenemos el compromiso de dar ejemplo a nuestro hijo en valores tan importantes como el respeto, la honestidad, la responsabilidad y la humildad. Nadie es más que nadie.

Además los padres tenemos que intentar no repetir patrones de conducta que han utilizado con nosotros si no son útiles para el desarrollo de nuestro hijo. Observar que aquello que exigimos a nuestro hijo, lo que le intentamos inculcar, va a desarrollar su creatividad, su inteligencia y su aprendizaje sobre la vida. No les podemos pasar la basura emocional a nuestros hijos.

Hemos de mirar el alma e invocar la grandeza, la belleza, lo que pueden llegar a ser.

Dicho esto, un adolescente que se sienta escuchado, comprendido, reconocido, respetado y querido desde su nacimiento, confiará en sus progenitores y no dudará en aceptar las responsabilidades propias de su edad ya que sentirá que es por su bien.

 

Reflexión sabia de una estudiante…

Reflexión sabia de una estudiante sobre porque es aburrido ir a la escuela

“Cuando tenía diez años aproximadamente, vi un documental en la televisión sobre unos niños en África que sólo podían ir a la escuela, como mucho, una vez al mes . El resto de días trabajaban en minas o campos de cultivo. Para ir a la escuela tenían que caminar durante kilómetros y kilómetros. Pero ellos eran capaces de hacer cualquier cosa sólo para poder aprender a leer y escribir.Mi reacción al ver el documental fue pensar: Cómo puede ser que tengan ganas de ir al colegio cada día si es tan aburrido…! Después de reflexionar, creo que la pregunta debería ser: Cómo puede ser que no tengamos ganas de ir a la escuela nosotros? Bien, mi reflexión es que el sistema educativo de nuestro país y de muchos otros consiste simplemente en preparar a los alumnos para poder pasar unas pruebas (en nuestro caso las pruebas de selectividad) y sacar la máxima nota posible. El problema está en que todo lo que hemos aprendido, o más bien dicho memorizado lo olvidamos al poco tiempo y no nos sirve de mucho. Un día, en latín, hicimos una clase absolutamente diferente de las que estamos acostumbrados. La profesora tenía que marcharse a una reunión y nos dejó trabajo para hacer. Lo que decidimos hacer para tener el trabajo acabado cuando ella volviera fue salir por turnos a la pizarra, apuntar la frase que se tenía que traducir y entre los compañeros intentar hacer juntos la traducción. Como es normal, surgieron dudas, por ejemplo al determinar la función sintáctica de una palabra, y todos dábamos nuestra opinión y revisábamos las respuestas.Cuando llegó la profesora no sólo habíamos acabado el trabajo y todos lo teníamos correcto sino que prácticamente nadie tenía dudas respecto a la lección y los errores que antes cometíamos nos habían quedado claros para el examen. La siguiente hora, en cambio, tuvimos una clase de filosofía que consistía básicamente en escuchar a un alumno leer un parágrafo del libro y escuchar la explicación de la profesora mientras tomábamos apuntes. Esto me hace pensar: qué habría pasado si desde que somos pequeños pudiésemos tener una educación autodidacta, en la que nosotros mismos tuviésemos que buscar la manera de solucionar las dudas que van surgiendo, que no tuviéramos que escuchar una explicación de una hora entera, que pudiésemos satisfacer nuestra curiosidad a mismo tiempo que aprendemos? En ese caso , desde pequeños entenderíamos que la educación es un derecho y un privilegio, no una obligación. Creo que representaría un cambio importante en la sociedad. Las lecciones serían las mismas, cambiaría el método de trabajo. He comprobado personalmente que la misma lección impartida por dos profesores diferentes me resultó muy distinta. En una clase dada de manera tradicional no entendí casi nada, me frustré y acabé distraída y sin hacer caso a la explicación. En la otra, más autodidacta y dinámica entendí el sistema relativamente rápido y la clase me resultó interesante y nada pesada. Por ello creo que, con una metodología diferente, la gran mayoría de los alumnos se interesarían más por los estudios y el índice de fracaso escolar disminuiría significativamente. Y continuo mi reflexión y para ir más lejos pienso que cómo es posible que los niños sepan calcular la velocidad a la que va un sistema de poleas y en cambio no sepan qué nutrientes tiene el queso, o las consecuencias de una mala alimentación.  Al fin y al cabo, en la escuela pasamos un tercio del día y desafortunadamente hay familias que no se preocupan en enseñar las cosas básicas a los hijos.Por eso creo que la escuela tendría que tener una clase dedicada a los hábitos saludables y a tomar conciencia de cómo puede afectar el estilo de vida poco equilibrado. Finalmente me gustaría apuntar que no es algo difícil de cambiar, más que nada porque ya hay profesores que hacen las clases de esta manera, solo se tendría que enseñar nuevos métodos a los profesores y ellos aplicarlos. El problema es que estos métodos ya existen desde hace tiempo y si la educación aún no los ha cambiado es porque la mentalidad de la gente ante los cambios casi siempre es negativa , ya que supone un esfuerzo que no es para beneficio propio y, por mala suerte para las futuras generaciones, la gente se siente demasiado cómoda haciendo lo que hace como para esforzarse por cambiar”. Marta Sala Calvo estudiante de 17 años http://caminocalvo.blogspot.com.es/2014/02/reflexion-sabia-de-una-estudiante.html