Monográfico la vuelta al cole en La Vanguardia

“El coaching ayuda a potenciar el talento ilimitado propio de los jóvenes”

¿Desde cuándo se dedica al coaching para niños y adolescentes?

Soy licenciada en filosofía y letras, música y hace seis años que me saqué el primer certificado en coaching. Cuando me inicié en este mundo comenzaron a llegarme familias, niños y jóvenes con ciertos problemas, así que decidí especializarme en este área. El coaching está muy implantado en el mundo corporativo, pero en el familiar no es tan habitual.

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https://www.lavanguardia.com/monograficos/vuelta-al-cole/el-coaching-ayuda-potenciar-el-talento-ilimitado-propio-de-los-jovenes

FORMACIÓN PARA COACHES DE JÓVENES Y FAMILIAS

¡HAZ CRECER TU COACHING!

Dirigido a coaches, este es un curso innovador creado por coaches especialistas en jóvenes y familias que te ayudará conocer los matices y herramientas necesarios para que tu coaching llegue también a este público, y así poder impactar mejor en tu entorno.

¿Por qué hacer Coaching a jóvenes y familias?

Los cambios sociales han afectado seriamente la forma de relacionarse de las familias y el proceso de maduración de los hijos.

Las nuevas tecnologías, la falta de jerarquías y la sobreprotección parental, entre otros, han creado un entorno en el que las herramientas tradicionales de los padres no bastan.

Ahora más que nunca, se hace imprescindible cualquier ayuda que podamos aportar como coaches.

¿Cómo lo haremos?

La mejor manera de aprender es… practicando.

Buscaremos en todo momento la comparación con el coaching de adultos.

Practicaremos herramientas con demostraciones, y también entre los participantes.

“No eres un coach: eres un ángel” (Montse, abuela de joven de 13 años)

“Me he dado cuenta de lo maduros que son mi hijos. ¡Ahora ya casi no hay discusiones y todo va como la seda!” (Andrea, madre de dos adolescentes)

“Me has ayudado a creer en mí mismo, a conocer mi potencial y sobre todo a sonreír.” (Najib, 23 años)

¿Qué obtendrás en esta formación?

A partir de este curso podrás:

–  Acompañar a los jóvenes en
el desarrollo de su máximo potencial como individuos.

–  Ayudar a sus familias a crecer juntos, reforzando sus vínculos afectivos.Descubrirás los pilares en los que se sostiene el coaching para jóvenes y familias, la actitud necesaria por parte del Coach, y las herramientas utilizadas en este tipo de coaching a partir de la experiencia práctica vivida por los facilitadores.Y también conocerás mejor cuáles son los temas que trae más habitualmente este público a las sesiones

Metodología vivencial y participativa, basada principalmente en la práctica.

Fechas y precios 

Viernes 8 y 15 de junio de 2018, de 16:00 a 20:30 h. Sábados, 9 y 16 de junio de 2018, de 9:30 a 14:00 h.

Precio: 500€ (IVA no incluido). Precio especial inscripciones previas a 1 de mayo de 2018: 400€ (IVA no incluido)

info@cursocoachingjovenesyfamilias.com facebook.com/cursocoachingjovenesyfamilias

about.me/cursodecoachingjovenesyfamilias

¿Eres inteligente?

La pregunta no es si somos inteligentes. sino de qué manera lo somos

Estoy en una clase de tonificación en el gimnasio. El profesor va marcando unos movimientos específicos y un ritmo. Normalmente somos bastantes personas en la clase. Esta vez sólo somos cuatro. No puedo evitar mirar a la chica que está delante de mi ya que no sigue el ritmo, ni los movimientos. Se mueve con retraso y no logra hacerlo con un mínimo de coordinación. A simple vista la situación parece cómica pero si me fijo veo la tenacidad que muestra al seguir hasta el final sin ningún titubeo a pesar de las limitaciones que parece tener.

Está claro que esta chica tiene muchos talentos y fortalezas, entre ellas, la disciplina y la tenacidad. Sin embargo, no tiene muy desarrollada la inteligencia kinestésica o deportiva que incluye habilidades físicas como la coordinación, el equilibrio y la velocidad entre otras.

¿Qué pasaría si creáramos todo el sistema educativo alrededor de este tipo de inteligencia, la deportiva o kinestésica?, entonces a los jóvenes que no fueran deportistas los tacharíamos de patosos ya que no llegan al nivel. Les tendríamos que poner todo tipo de refuerzos para conseguir la flexibilidad o destreza ideal.
Eso es exactamente lo que está pasando ahora en las aulas; se valoran mucho las capacidades cognitivas en detrimento de otros tipos de inteligencias. El precio es que muchos jóvenes con otros tipos de inteligencias más desarrolladas que la cognitiva se sienten desmotivados, desvalorados y tristes.

Gracias al psicólogo Howard Gardner sabemos que las inteligencias múltiples son: espacial, lingüística, lógico-matemática, corporal o kinestésica, intrapersonal, interpersonal, musical y naturalista, y yo añadiría la inteligencia espiritual y la ejecutiva. Y gracias al educador y escritor Ken Robinson sabemos que cada uno de nosotros tenemos habilidades especiales que nos hacen ser muy buenos en algo que nos llevará a tener una ocupación deseada. Además investigadores como Daniel Goleman consideran que la inteligencia cognitiva contribuye únicamente en un 20% del éxito y el otro 80% con aspectos relacionados con la inteligencia emocional.

Vivimos en una época de gran desarrollo tecnológico, todo está cambiando muy deprisa y el sistema educativo sigue igual que cuando se inventó en el siglo XIX para producir. Ahora no es válido. Hay un gran desconcierto en general en el sistema educativo, no sólo es lo que se enseña, sino en cómo enseñarlo. Está claro que hace falta un cambio si lo que queremos es educar para ser feliz, educar para que los chicos sean buenas personas, equilibradas y sanas. No basta con llenarles la cabeza de contenidos que además están colgados en una nube a un clic del ordenador.

Si lo que queremos es educar para ser feliz:
¿Porqué se da tanta importancia a las matemáticas y a la lingüística y se solapa la inteligencia social y emocional?.
¿Porqué es más importante saber resolver problemas de álgebra que leer música o conocerse a uno mismo?
¿Porqué los jóvenes permanecen 8 horas sentados detrás de un pupitre, si está demostrado que el aprendizaje es más eficaz si se hace experimentado?
¿Porqué aprenderse de memoria según que conceptos que están a un clic del ordenador?
¿Porqué aún hay profesores que recurren a las típicas técnicas de motivar desde el miedo de antaño?: Vas a suspender, te van a castigar etc…si para motivar a los jóvenes hace falta reconocerlos, inspirarlos y hacerles sentir pasión por lo que hacen?

Y sobre todo, ¿Porqué en general enseñan lo de siempre y de la misma manera?.
¿Qué tipo de educación necesitan los jóvenes para sentirse inspirados, confiados, reconocidos y con ganas de aprender?
¿Cómo sería una educación desde el amor y no desde el miedo? Desde luego la solución no es poner más exámenes.

Malos estudiantes que han sido grandes genios

Lourdes Bouton entrevistada en La Vanguardia con La Vuelta al cole

La vuelta al colegio tras el descanso estival puede suponer un motivo de angustia para muchos niños y adolescentes que el coaching puede ayudar a resolver. De eso hemos hablado con Lourdes Pérez Bouton, responsable de Coaching Bouton.

¿Cuáles son las causas de que los adolescentes no se sientan bien en el colegio?
Los niños y los adolescentes sufren muchas veces una presión excesiva que procede de un sistema educativo que se basa en las notas y que procede de la mitad del siglo XVIII, cuando se buscaba “fabricar” personas en serie, calladas y que produjeran al ritmo de la revolución industrial. Ese concepto está superado y, sin embargo, son muchos padres los que rigen el rendimiento de los niños a partir de las notas.

Y no debería ser así…

En absoluto. Los adolescentes y los jóvenes tiene un potencial ilimitado que debemos potenciar y reforzar creando un entorno sano que les motive. Evaluar ese potencial solo por las notas que obtienen es absurdo cuando sabemos que no existe un solo tipo de inteligencia, sino que hay muchos tipos y una de las inteligencias más importantes es la emocional. Cada persona tiene un talento innato y es ese el que debemos potenciar.

¿Cómo se crea ese entorno sano del que habla?
A través de conceptos como el reconocimiento, el amor, la intimidad o la confianza. Debemos ser capaces de valorar y celebrar un comportamiento positivo o un esfuerzo, pero también de valorar su talento y de transmitir a nuestro hijo que confiamos en él pase lo que pase para ayudarle a reforzar sus fortalezas. Si logramos una relación sincera, íntima y basada en el respeto y la confianza entre padres e hijos tendremos un vínculo muy fuerte en el que tienen lugar la autonomía, la responsabilidad y también los límites. Pero esos límites que debemos marcar no tienen que ver con la culpa o la crítica, sino con la prevención de posibles riesgos o comportamientos tóxicos.

Realizo programas de transformación para la calidad educativa”

¿Cómo puede ayudar un proceso de coaching?
La adolescencia es una época muy importante en la cual los jóvenes se están definiendo y reafirmando como individuos. Se abren a la vida y cuentan con un montón de recursos, de modo que un proceso de coaching puede ayudarles a construir su autoestima, su identidad, sus valores y sus fortalezas. El coaching colabora a hallar sus tipos de inteligencia, sus talentos y habilidades, sus valores, el tipo de líder que son o sus propósitos de vida, pero también los miedos que limitan su crecimiento. Y en todo eso, el apoyo de un coach que dirija esa búsqueda es de mucha utilidad.

Y también para afrontar la vuelta al colegio con más seguridad…
A mi despacho llegan jóvenes desmotivados y muy desconectados de su esencia porque sienten que el colegio no les da los recursos necesarios para afrontar los problemas del día a día. Nuestro trabajo de coaching es lograr que esos jóvenes se sientan confiados, seguros de sí mismos y conscientes de su potencial, más allá de la obsolescencia del sistema educativo. Si lo conseguimos, tendremos personas capaces de gestionar de forma segura su relación no solo con el colegio, sino con la familia y la sociedad.

Enlace de la entevista a Lourdes Bouton directo a La vanguardia

¿Sabes enfadarte?

La rabia es la emoción que nos otorga la energía para defendernos ante los peligros y poner límites

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”. Aristóteles

Enfadarse, como dijo Aristóteles, no es fácil, hay que hacerlo de forma saludable y sin agraviar pero hay que hacerlo, sino, pueden haber consecuencias negativas como cortar la comunicación y/o sentir emociones tóxicas como la angustia.

La rabia es una de las emociones auténticas del ser humano y, nos guste o no, recorre nuestro cuerpo cuando tenemos una experiencia desagradable o cuando un valor ha sido transgredido y debemos hacer algo al respecto. No podemos evitar sentirla y debemos atenderla, ya que nos plantea acciones o problemas que debemos resolver. Todas las emociones nos hacen más listos y conscientes incluso la rabia. Son como alarmas que nos avisan de situaciones que tenemos que atender y gestionar. Si no lo hacemos, se pueden convertir en emociones tóxicas. 

Como la rabia no posee buena fama, muchas veces no la escuchamos ni la atendemos, e incluso la encubrimos con otras emociones sustitutivas como: falsa alegría, ansiedad, falsa tristeza, o culpa. La rabia, sin embargo, es tan necesaria y auténtica como las demás emociones y sirve para: otorgarnos la energía y el poder necesario para decir “no”,  impedir que alguien se aproveche de nosotros, y ser auténticos y coherentes con nuestros valores y propósito de vida. En definitiva, nos ayuda ser asertivos y mantener una autoestima sana. 

Identificación y gestión de la rabia

Para ello lo primero y más importante es identificar lo que sentimos. Lo segundo reflexionar sobre el límite o valor transgredido y filtrar la emoción por nuestra mente para decidir como vamos a atenderla.

Una vez hemos decidido que hacer con esa emoción, el paso siguiente es pasar la acción. Gestionar el conflicto hablando de una forma asertiva con la persona que nos infringió el dolor, sin agraviar, sin agresividad y sin negatividad. Después hacer peticiones concretas desde la necesidad no satisfecha o valor transgredido. 

¿Saber enfadarte con tu hijo?

La rabia es la emoción que nos otorga el poder y la energía para poner límites a nuestros hijos

Poner límites es utilizar el rango que tenemos como padres aprovechando la energía de la rabia para marcar un límite. Es poner una barrera invisible a un lugar donde no se debe ir, ya que podría ser perjudicial para nuestro hijo. Poner límites no tiene nada que ver con culpar o criticar, ni tampoco con demostrar quién manda, sino con prevenir de los posibles riesgos y comportamientos tóxicos o destructivos.
Para poner límites a tu hijo es necesario gestionar la rabia, coger la energía útil y desechar la inútil. Limpiar la rabia de cualquier ápice de resentimiento o culpa. Incluso es saludable dar un beso o decirle a tu hijo que le quieres al poco rato del enfado. El fin es educar, ayudarles a desarrollar su potencial cortando un camino que puede ser perjudicial para él, no culpabilizar.

Cinco consejos para poner límites a tu hijo desde el amor

  1. No dejes que tu hijo tome el mando de la casa: necesita límites lógicos y claros, si no es así, se sentirá perdido y/o angustiado, ya que aunque se salga con la suya, es muy joven para tomar decisiones trascendentales. Es más, se puede sentir huérfano, ya que los padres no está ejerciendo como tales.
  2. Enfádate sólo cuando realmente sea necesariono podemos abusar del rango que tenemos como padres: si lo utilizamos constantemente y por cuestiones que no son realmente necesarias con excesivas críticas o consejos, el adolescente se aislará, ya que pensará que haga lo que haga nunca hace nada bien.
  3. Déjale espacio para que experimente el mismos su aprendizaje y desarrolle su propia personalidad: si nos adelantamos innecesariamente al aprendizaje que tiene que experimentar en relación a su edad, le estamos sobreprotegiendo e invadiendo su espacio. Y por lo tanto impidiendo que desarrolle su potencial. Además conlleva estrés y desgaste emocional.
  4. No prolongues el enfado en el tiempo: es un gran error permanecer días o semanas enfadado, no se trata de hacer un pulso emocional o de abusar de nuestro rango como padres.
  5. Cuando hagas una crítica, no te dirijas a él, sino a su comportamiento. La crítica tiene que ser constructiva y sin negatividad. 

Proyecto de Coaching Héroes del Momento

Proyecto Héroes del momento…Un viaje hacia el interior de uno mismo y…hacia la la plenitud

Ha comenzado el proyecto HÉROES DEL MOMENTO en el hospital Vall d´Hebron. Es un programa de voluntariado que tiene el propósito de ayudar con sesiones de coaching individuales y con talleres de liderazgo a los niños, adolescentes y jóvenes para que estén pasando por un proceso de cáncer. El objetivo es ayudarles a conectar con su alma, con su potencial interior,  maximizar su fuerza interior y darles  recursos para enfrentarse a su enfermedad y a sus retos personales. En este proyecto colaboran Camino Calvo y Lourdes Pérez Bouton con los excelentes médicos Dr. José Sánchez Toledo y Dr. Constantino Sábado. Dejo aquí constancia de mi admiración hacia ellos y al imprescindible trabajo que realizan con exquisita humanidad.

El programa Héroes del momento tips

  • Conectar con su alma, esencia o fuerza  interior
  • Aprender a reconocer y gestionar sus emociones
  • Aprender a controlar y relajar la mente
  • Aprender a cuidarse
  • Tomar conciencia de los miedos que obstaculizan sus objetivos
  • Aprovechar el soporte del grupo para compartir, acompañarse y crecer juntos
  • Crear un espacio de intimidad y cohesión con el grupo y con los padres

TLP bajo la perspectiva del coaching

El amor mal encauzado nos puede ahogar

Las personas que sufren TLP o Trastorno Límite de la personalidad, pueden llegar a sentir mucho amor, estar mal encauzado y ahogarse en él.

El amor es el más bello y puro sentimiento y está en todos nosotros. Como dijo Gandhi, el amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el ser humano. Aunque si el amor no está bien encauzado, si no logramos proyectarlo nos puede ahogar. Eso es lo que les suele suceder a algunas personas que sufren TLP o Trastorno Límite de la Personalidad. Quien sufre este trastorno, entre otras cosas, tiene problemas para controlar las emociones, comportamientos impulsivos e imprudentes, relaciones inestables y dependientes y además pueden tener conductas agresivas o auto-lesivas.

Quiero dejar bien claro que si una persona requiere mis servicios para hacer un proceso de coaching y tiene un diagnóstico de TPL, la acojo encantada con la condición de que tiene que continúe con el tratamiento con su médico habitual.

Desde la perspectiva del coaching, puedo permitirme olvidarme del diagnóstico y explorar su alma. Centrarme en sacar a la luz los valores, las cualidades y las fortalezas de esa persona, esos tesoros que por que por alguna razón permanecen ocultos.

Cada caso es único, aunque según mi experiencia (el universo ha querido que llegaran a mi algunas personas con este trastorno), estas personas suelen tener una excesiva sensibilidad que hace que todo lo amplifiquen y exageren, y, que por algo insignificante, se sientan muy frustrados y tengan reacciones exageradas. Esta excesiva sensibilidad les lleva a tomarse las cosas personalmente. Esto hace que por nada se derrumben y que les cambie el estado de ánimo continuamente.

Sobre todo en el tema de las relaciones, tienden a necesitar mucha atención y tienen un sentimiento continuo de vacío y de abandono que les lleva tener relaciones de pareja tóxicas, a hacer lo que sea para mantener la pareja u obtener amistades. Todo esto hace que mendiguen un poco de cariño a cualquier precio y como consecuencia de esto tienen la autoestima muy baja. Y eso puede provocar trastornos de alimentación, conductas agresivas, auto-lesivas o con consumo de drogas.

Por otra parte también he comprobado que suelen tener madres que han sentido la vulnerabilidad de sus hijos/as y que les dejan poco espacio para desarrollarse bien, sea por sobreprotección o por ser demasiado críticas. Con lo cual estas personas suelen tender a adoptar un rol inmaduro. Con las madres sobreprotectoras está claro el porque asumen un rol inmaduro. Con las demasiado críticas, al enfocarse habitualmente en lo negativo y no reconocer las cosas que hacen bien, se cierran en si mismos/as y deciden tener comportamientos inmaduros.

Lo primero que hago son unas cuantas sesiones de coaching para que la persona sea consciente de que es lo que está realmente ocurriendo en su vida. ¿Cómo se siente en este momento de su vida? ¿qué es lo que desencadenó esta situación?, ¿cuál es el precio que paga por esas conductas? ¿quién está dejando de ser? ¿Cómo sería su mejor versión? y ¿como impacta en los demás?. Después de tomar conciencia de cómo es su vida, le pregunto si quiere cambiar y a que se compromete para conseguirlo.

Lo más importante es llegar a su alma, a su ser interior explorarlo y conectar con esa parte de la persona que todavía está intacta y que sabe quien puede llegar a ser. Suelo encontrarme con un ser muy dulce, lleno de amor hacia las personas, que necesita dar y recibir amor a raudales y que a veces no encuentran el como. Que se ahogan en su propio amor si no consiguen proyectarlo en otras personas, que agonizan por falta de amor. El amor que pueden sentir es muy grande, está mal encauzado y se ahogan en él.

BP es una chica muy bonita de 19 años que llegó a mi después de haber superado la adicción a la marihuana y problemas con la comida. También sufría una dependencia emocional hacia un chico con el que tenía una relación muy tóxica en la cual ella se había rebajado totalmente buscando desesperadamente cariño, y aguantando faltas de respeto continuas.

Su comportamiento era muy infantil, estaba muy triste, muy pasiva y permanecía casi todo el tiempo en la cama. Frecuentemente sacaba su rabia pegando portazos o rompiendo cosas.

Cuando llegó a mi, parecía estar petrificada, después de unas cuantas sesiones me dijo en esa época que se sentía como una estatua. Le costaba hablar, su mirada estaba fija y casi no se movía, sólo para quitarse las pieles de las uñas. Eso si, aun así, venía arregladísima, cosa que me llamó mucho la atención, muy bien maquillada, con el pelo muy bien planchado, y las uñas perfectas. Incluso tenía la obsesión de que no podía salir de casa sin antes estarse horas arreglándoselo.

Estaba claro que su futura profesión tendría que ver con la imagen y la estética. Ese fue el primer descubrimiento que hicimos, que ella podría trabajar en algo que le encantaba y que hasta ahora lo había rechazado, quizás por comentarios de los demás en cuanto que no era una carrera seria. Enseguida se sintió muy aliviada ya que le gustaba mucho y podría estudiar algo que le apasionaba y que podía hacer muchas horas al día sin cansarse.

Indagando en lo que es importante para ella, en los valores que necesitaba que estén presentes en su vida para ser feliz, la mayoría estaban relacionados con el amor: el cariño, la familia, ayudar a los demás, el amor, la maternidad…En ese momento todo ese amor que ella podía sentir estaba totalmente bloqueado y se lo regalaba obsesivamente a una relación de pareja muy tóxica que le hacía sentirse como una prostituta, ya que como he dicho antes, se rebajaba al máximo con tal de recibir una migaja de amor.

Le reconocí su dulzura y capacidad de amar y la animé a esparcir su amor por todas partes, que ese amor lo proyectara al mundo y no sólo a un chico que ni siquiera la respetaba. Esa fue la clave. Cuando se sintió vista, sus lágrimas brotaron de los ojos y algo cambió en ella. Le expliqué que el amor no sólo se siente por una pareja, se puede sentir por la vida, por la profesión, por las personas que te rodean, y por todas las personas que existen. Si. Ella tiene esa capacidad, la de sentir amor por todo el mundo. Poco a poco empezó a llamar a antiguas amigas, y a hablar con todo el mundo y fijarse en otros chicos.

Lo que en realidad necesitan aparte de los medicamentos pertinentes, es que crean y confíen en ellos. Ser vistos.Que alguien les diga algo como: puedo sentir el amor que hay en tu corazón y que a veces te ahoga y te animo a que en vez de guardártelo par ti o que se lo entregue al primero que venga buscando sexo, lo reparta a toda la personas que te rodean y que te quieren, que vayas sembrando amor allá por donde vayas y volverá a ti en forma de cariño, sonrisas. Y además cuando tu crees tu propia familia lo podrás hacer a tu manera y darles todo ese cariño que sientes.

Esta hermosa joven, actualmente está muy ilusionada con su nueva vida. Cada vez es más autónoma y la imagen que tiene de si misma es una chica guapa con un buen físico, muy cariñosa y dulce. Le espera un futuro prometedor en el ámbito de la imagen y la estética, y sobre todo, está dispuesta a ser feliz.

Lourdes P. Bouton

Academia online Padres 1er pilar

 Primer pilar: Que tu hij@ sienta que confías en él/ella

La academia para padres de hij@s de adolescentes es un espacio on line para dar soporte y herramientas a los padres para educar a sus hij@s adolescentes. El material de la academia está basado en habilidades de liderazgo, en herramientas de coaching y en la experiencia como coach especializada en familias y adolescentes. Y por supuesto en mi experiencia como madre de dos hij@s. Los cuatro pilares sobre los que construir las relaciones para que tu hijo adolescente sea feliz y cumpla con las responsabilidades de su edad.

La confianza es la base de cualquier relación. En una relación de pareja damos por supuesto que tiene que haber confianza para que la relación prospere. Algunos padres, sin embargo, tienen la creencia limitante que con los hijos quizás no sea tan necesario, ya que estos tienen que obedecer porque son sus hijos. O que el adolescente debe confiar en los padres pero que los padres no tienen porque confiar en ellos.

Los tiempos han cambiado, la forma de educar “a la antigua”,el haz esto porque yo lo digo que soy tu padre/madre”, deja paso a otra forma de autoridad construida a través de una buena comunicación. Y el valor más importante para que fluya la comunicación es la confianza mutua. El padre líder no impone, sino que motiva a través de una comunicación rica en matices. Es más importante liderar a nuestros hijos inspirándoles y motivándoles con una buena comunicación que corrigiendo, castigando o imponiendo.

La definición de la palabra confianza es: esperanza firme que se tiene de alguien o algo. A eso me refiero. Si creemos en nuestros hijos y confiamos en ellos, tanto en lo que nos cuentan como en que son creativos, inteligentes y llenos de recursos, ellos tendrán confianza en ellos mismos, en sus padres y en la vida. Hemos de mirar el Ser interior e invocar la grandeza, la belleza, lo que pueden llegar a ser. Somos su espejo. Los adolescentes están abriéndose a la vida, creándose como individuos y cuentan con un montón de recursos. Pero también están llenos de inseguridades propias de su edad. Se ven en nosotros. En las sesiones de coaching con adolescentes, una parte muy importante de mi trabajo es ver el interior del adolescente, ver sus fortalezas, su talento, su belleza y mostrársela. Mira así eres, lo puedo ver, lo puedo sentir, empieza a mostrarte para que te vean como eres en realidad.

Confiar y creer en nuestros hijos cuando son adolescentes puede dar vértigo. Hay que hacer un ejercicio de fe. A mi me gusta hacer una comparación con una escena de la película “Indiana Jones en busca del Santo Grial”, donde el protagonista tiene que dar un salto abismal para pasar al otro lado donde se encuentra el grial, y sólo el que tiene fe puede pasar al otro lado.

Con nuestros hijos adolescentes, al confiar en ellos, podemos sentir esa sensación de miedo, de falta de control, de vértigo. Pero merece la pena tener fe, confiar en ellos y dar el salto. Ya que al otro lado encontraremos una relación de confianza, respeto, intimidad y diversión. Alguien tiene que empezar a confiar, y por supuesto somos los padres, ya que somos referentes para ellos. Si tenemos fe y confianza en ellos, se sentirán felices. Un adolescente que sienta que sus padres confían en él, tanto a nivel de capacidades como a nivel sinceridad, no dudará en aceptar las responsabilidades propias de su edad ya que sentirá que es por su bien.

Práctica 1

Siéntate a hablar con tu  hijo en un lugar tranquilo y pregúntale:

¿Qué necesitas de mi como padre/madre para que confiemos más en uno con el otro? 

Ahora invita a que tu hijo te pregunte:

¿Qué necesitas de mi como hijo para confiar más en mi?

Mientras mantengáis esta conversación de más o menos 15´, mírale a su interior e intenta sentir su potencial.